Tras un consejo de seguridad, el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, rechazó la jornada violenta protagonizada por las comunidades indígenas de los pueblos Misak y Nasa en Silvia, Cauca, en medio de una disputa por tierras ancestrales.
“Hemos desplegado las capacidades de la Fuerza Pública allá, directamente en el terreno, con un único objetivo: proteger la vida. Buscamos que las confrontaciones ya terminen; por ello, nuestros militares van a acompañar a la población y también a protegerla, no solamente del enfrentamiento entre ellas, sino también de otros actores criminales que podrían estar detrás de estas acciones”, anunció el ministro.
Además, el funcionario hizo un llamado a estas etnias para que dialoguen y resuelvan sus diferencias de manera pacífica. “Matar al otro no es la solución”, afirmó.
Ante este panorama, el ministro indicó que hay un saldo parcial de seis muertos y cerca de un centenar de heridos. Sin embargo, las cifras podrían ser más altas, según denunciaron las comunidades Misak y Nasa, que se señalan mutuamente por la responsabilidad de los hechos.
“Nosotros somos víctimas. Ellos llegaron con armas y nos atacaron, hicieron una masacre. Además, secuestraron a diez de nuestros compañeros”, afirmó la gobernadora del pueblo Misak, Liliana Misak.
En respuesta a estos señalamientos, el Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC) aseguró que no sus integrantes no iniciaron los ataques y aclaró que las personas Misak que permanecen bajo su custodia están recibiendo atención médica. “Somos gestores de paz, llamamos al diálogo para solucionar esta triste situación”, manifestaron.
La confrontación ocurrió en el sector de La Ensillada, zona rural de Silvia, donde ambas comunidades reclaman derechos ancestrales sobre los predios en disputa. Organismos como la Defensoría del Pueblo, la Procuraduría y la Iglesia Católica pidieron el cese inmediato de la violencia y alertaron sobre el riesgo de una crisis humanitaria mayor en el departamento.
Frente a la gravedad de los hechos, el presidente Gustavo Petro convocó para el próximo lunes una reunión en la Casa de Nariño con las máximas autoridades de los pueblos Misak y Nasa, en un encuentro que el Gobierno calificó como un diálogo “de gobierno a gobierno”. El ministro del Interior, Armando Benedetti, explicó que el objetivo será buscar una salida concertada a la disputa territorial que desencadenó los enfrentamientos.
Claves del tema: cuatro preguntas
¿Por qué se originó el conflicto?
La disputa se originó por el control y reclamación de tierras ancestrales en Silvia, Cauca. Tanto los pueblos Misak como los Nasa aseguran tener derechos históricos sobre los predios en conflicto.
¿Cuál es el balance de víctimas?
Las autoridades reportan al menos seis muertos y cerca de 100 heridos. Sin embargo, las comunidades aseguran que la cifra real podría ser mayor.
¿Qué hizo el Gobierno Nacional?
El Gobierno desplegó Ejército y Policía en la zona para contener los enfrentamientos y convocó una reunión entre las autoridades indígenas y el presidente Petro.
¿Qué denuncian las comunidades?
Los Misak denuncian ataques armados y el secuestro de varios integrantes. Por su parte, el CRIC y voceros Nasa aseguran que actuaron en defensa propia y piden diálogo para evitar más violencia.