Recapturan en Ibagué al 'monstruo de Anapoima' tras su fuga de la cárcel de Jamundí

Autoridades adelantan el proceso de judicialización.
recaptura monstruo Crédito: Policía Metropolitana de Ibagué

En un operativo adelantado por la Policía Nacional en la ciudad de Ibagué, fue recapturado Alexander Díaz Alvarado, de 34 años, conocido como alias “el monstruo de Anapoima”, quien se había fugado recientemente de un centro carcelario de máxima seguridad.

La recaptura se produjo en la calle 24 Sur, en el sector del puente de La Cartagena, centro de la ciudad, gracias a labores de patrullaje y control realizadas por unidades de la Zona de Atención Policial 15, adscritas a la Estación de Policía Centro.

El procedimiento se dio en flagrancia por el delito de fuga de presos, luego de que las autoridades lograran ubicar su paradero tras su escape ocurrido el pasado 3 de abril de 2026 de la cárcel de Jamundí.

Casos vinculados

El sujeto, es señalado por las autoridades de estar vinculado a múltiples crímenes de alta gravedad que han generado rechazo y conmoción en diferentes regiones del país.

Uno de los hechos más impactantes por los que fue condenado ocurrió el 13 de noviembre de 2023, cuando presuntamente asesinó a un hombre mediante asfixia, abusó sexualmente de su pareja y posteriormente también la asesinó. Este crimen, por su nivel de violencia, lo convirtió en uno de los casos más recordados y repudiados por la opinión pública.

Asimismo, las investigaciones también lo relacionan con el asesinato de una pareja de adultos mayores, quienes, según el proceso judicial, habrían sido víctimas de tortura antes de ser asesinados.

Estos hechos han llevado a las autoridades a catalogarlo como un individuo de alta peligrosidad, lo que motivó su reclusión en un centro penitenciario de máxima seguridad; sin embargo, su reciente fuga encendió las alertas en todo el país, activando un operativo de búsqueda que terminó con su ubicación en el departamento del Tolima.

Discusión

La fuga de un interno con este perfil ha generado preocupación entre la ciudadanía y ha llevado a cuestionamientos sobre los controles existentes al interior de estos establecimientos.

Mientras avanzan los procesos judiciales en su contra, la comunidad espera que se garantice su permanencia en un centro de reclusión bajo estrictas condiciones de seguridad.