Un laboratorio para el procesamiento de clorhidrato de cocaína fue ubicado y destruido en zona rural del departamento de Santander, en una operación conjunta que impactó de forma directa las finanzas de una estructura armada ilegal.
La acción permitió evitar la circulación de más de un millón de dosis del estupefaciente en mercados internacionales, principalmente en los Estados Unidos, de acuerdo con la información conocida sobre el operativo.
Operación en zona rural de Sabana de Torres
La intervención se desarrolló en la vereda Bella Vista, en jurisdicción del municipio de Sabana de Torres, donde fue hallado un complejo cocalero con alta capacidad de producción.
En el lugar funcionaban cuatro estructuras destinadas al procesamiento de clorhidrato de cocaína, las cuales contaban con una capacidad de producción mensual estimada en dos toneladas del estupefaciente.
El laboratorio hacía parte de las finanzas ilícitas del grupo armado organizado Clan del Golfo, específicamente de la subestructura Édgar Madrid Benjumea.
Las acciones fueron adelantadas por tropas del Ejército Nacional, a través del Comando Contra el Narcotráfico y Amenazas Transnacionales, en coordinación con la Policía Nacional.
El operativo se realizó en el marco del Plan de Campaña Operacional Ayacucho Plus 2023–2026, bajo el concepto de acción unificada, y correspondió al desarrollo de operaciones militares ofensivas en esta zona del departamento de Santander.
Hallazgos y afectación económica
Durante la ubicación del complejo cocalero fueron encontrados 1.026 kilogramos de clorhidrato de cocaína, que estaban listos para su comercialización.
El valor estimado de esta cantidad de droga asciende a 151.000 millones de pesos, lo que refleja la magnitud de la operación ilegal que se adelantaba en el lugar. Además, la infraestructura utilizada para el procesamiento del estupefaciente fue destruida de manera controlada.
El complejo cocalero estaba avaluado en aproximadamente 700 millones de pesos y cumplía un papel clave dentro de la cadena de producción de la organización armada.
Su capacidad instalada permitía sostener un flujo constante de droga, lo que facilitaba el abastecimiento de rutas nacionales e internacionales. Con la destrucción del laboratorio, se afectó de forma directa uno de los principales eslabones de esta economía ilícita.
Proyección internacional de la red ilegal
Las labores de inteligencia militar permitieron establecer que esta estructura ilegal buscaba ampliar el alcance de sus actividades más allá del territorio nacional.
Según los indicios recopilados, la cocaína producida en este complejo tenía como destino países de Centroamérica y los Estados Unidos, utilizando corredores de movilidad asociados a zonas costeras y marítimas del mar Caribe.
Con esta operación se continúan adelantando acciones orientadas a debilitar las economías ilícitas asociadas al narcotráfico. Esa intervención se suma a otras operaciones realizadas en distintas regiones del país, dirigidas a interrumpir los procesos de producción y comercialización de droga que impactan la seguridad y el orden interno.