Con honores militares fueron recibidos en Nátaga los soldados profesionales John Fader Cruz Silva y Romer Vargas Silva, quienes murieron en el accidente aéreo en Puerto Leguízamo, Putumayo. Los cuerpos fueron trasladados vía terrestre desde Bogotá hasta el municipio de Nátaga, en el occidente del Huila.
Los cuerpos de los uniformados, tío y sobrino, estuvieron en el polideportivo principal del municipio; en medio de honores militares y acompañados de sus familiares y amigos, se cumplieron las exequias en el occidente del Huila.
El general César Augusto Suárez, comandante de la Novena Brigada, indicó que “los soldados profesionales Romer Vargas Silva y Jhon Cruz Vargas fueron trasladados por tierra directamente a su municipio natal; se encuentran en Nátaga, allí se cumplirán las exequias”.
Los féretros cubiertos con la bandera de Colombia estuvieron en el polideportivo municipal y, posteriormente, ante las miras de los habitantes, recorrieron las calles del municipio hasta ser llevados al cementerio del municipio.
En diálogo con Aura Vargas, hermana de Romer, aseguró que él había dejado un mensaje y que tal vez presentía su muerte: “Mi hermano Romer, él seguro presentía, pues no sé, porque él dejó un mensaje y él quería que lo velaran donde él nació y creció. Una casa muy humilde en la casa donde ellos se criaron los dos”.
Los dos jóvenes, tío y sobrino de 22 años, siempre estaban juntos en el campo de batalla; se cuidaban y protegían. En el relato de la hermana de Romer, recordó que su hermano y sobrino nacieron casi iguales, con unos días de diferencia; se criaron como hermanos, estudiaban juntos y tomaron la decisión de ingresar al Ejército Nacional al mismo tiempo.
Homenaje póstumo
En el municipio de Nátaga, tierra natal de los dos jóvenes, fueron recibidos como héroes de la patria; allí la administración expidió un decreto de duelo; se tiene la bandera a media asta y se organizó un escenario público para que la comunidad los acompañe en un homenaje póstumo a John Fader Cruz Silva y Romer Vargas Silva.
Las exequias se realizaron en Nátagas y los cuerpos fueron llevados al cementerio de la población, donde familiares y amigos les dieron el último adiós.