El último rastro del profesor Cubides: el desolado paraje de Usme donde el silencio oculta el crimen

LA FM conoció varios detalles del crimen del profesor Neill Cubides, quien estaba desaparecido desde el pasado 15 de enero.
Lugar done fue encontrado el cuerpo del docente Neill Cubides. Crédito: La FM/ Diana Alvarado.

El misterio que rodeaba la desaparición de Neill Felipe Cubides en Bogotá, el docente de quien no se tenía rastro desde el pasado 15 de enero, terminó en una tragedia.

Su cuerpo fue hallado incinerado en la vereda Los Soches, un rincón olvidado de la localidad quinta de Usme, donde la geografía parece aliarse con la impunidad.

Una ruta de sombras y abandono

Llegar al punto del hallazgo es adentrarse en un escenario de desolación. La vereda Los Soches se ubica en un sector estratégico, pero profundamente descuidado del sur de Bogotá, donde la Avenida Boyacá se funde con la antigua vía al Llano.

Es una frontera invisible entre la ciudad y el campo, marcada por una carretera solitaria que carece de alumbrado público y que tras la caída del sol, se sumerge en una oscuridad absoluta.

El paisaje está degradado. Lo que debería ser un entorno rural de paz, se ha convertido por años en un botadero ilegal de basura.

A ambos lados de camino, los desechos acumulados y la maleza configuran un escondite perfecto para la criminalidad.

Habitantes de esa zona advierten que es un 'punto ciego' en el mapa de la capital que favorece a la delincuencia. Dicen que es un territorio que habitan con miedo.

El macabro hallazgo

Después de varios días de búsqueda, las autoridades confirmaron el hallazgo del cuerpo del profesor Cubides. Allí estuvo el equipo de la FM, justo después de que las autoridades levantaran el cuerpo.

Los restos del docente fueron encontrados incinerados, una táctica utilizada para borrar evidencias y dificultar la identificación.

La frialdad del lugar coincide con el testimonio de los habitantes del sector

Según los campesinos, quienes prefirieron hablar bajo el anonimato por seguridad, la vereda se ha transformado en un cementerio clandestino.

"No es la primera vez que dejan cuerpos abandonados aquí. Aprovechan que no hay luz, que nadie vigila y que el camino conecta rápido con la salida de la ciudad", relató un lugareño.

Un vacío en las aulas

Neill Felipe Cubides era buscado intensamente por sus allegados y colegas desde hace casi una semana. Su desaparición había activado alertas en redes sociales y entre la comunidad educativa, que hoy lamenta su muerte.

El hallazgo plantea varios interrogantes para la Secretaría de Seguridad y la Policía Metropolitana de Bogotá, como la falta de vigilancia e iluminación en al zona donde fue encontrado el docente y qué bandas criminales están utilizando la vereda Los Soches como zona de disposición de víctimas.

Mientras Medicina Legal avanza en las labores forenses para determinar los detalles técnicos de su muerte, la comunidad de la localidad de Usme exige que este no sea un expediente más.

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