Norte de Santander empieza el 2026 con una de las crisis humanitarias y de orden público más complejas de los últimos años, debido al actuar criminal de los grupos al margen de la ley, especialmente el ELN y las disidencias de las Farc.
Desplazamientos forzados, reclutamiento de menores, asesinatos de líderes sociales y firmantes de paz, atentados terroristas y ataques contra la fuerza pública y la población civil hacen parte de la escalada criminal que los mantiene en medio del fuego cruzado.
Lo que sucede en particular en la región del Catatumbo evidencia cómo los grupos al margen de la ley siguen expandiendo su actuar criminal para quedarse con las rutas del narcotráfico, la minería ilegal y las rentas ilícitas por medio de las cuales obtienen recursos ilegales para financiar sus acciones terroristas.
¿Por qué la crisis de orden público?
Norte de Santander es uno de los departamentos donde hay mayor presencia de las disidencias de las Farc y del ELN. Ambos grupos criminales buscan expandir su control territorial en la mayor parte de la región.
Además, al estar ubicado en zona de frontera, se convierte en un punto estratégico para planear los atentados terroristas y escapar hacia Venezuela, evadiendo los controles de las autoridades colombianas.
Es así como, en el último año, se ha dado una escalada terrorista debido a los múltiples combates entre integrantes de ambos grupos criminales. Dichos combates, casi todos en la región del Catatumbo y en el área metropolitana de Cúcuta, han intensificado la zozobra en la región.
Ataques con drones, instalación de cilindros explosivos, pancartas con insignias criminales, extorsiones, amenazas y combates en campo son solo algunas de las situaciones a las que se enfrenta la población civil casi a diario.
A este crítico panorama se suman los combates que sostienen las Fuerzas Militares contra estos grupos armados para neutralizar a sus cabecillas y contrarrestar su actuar criminal.
Sin embargo, estos guerrilleros del ELN y los disidentes de las Farc siguen instrumentalizando a las comunidades para evitar la avanzada de las tropas del Ejército.
La crisis social desbordada
El más reciente balance entregado por las autoridades en Norte de Santander, que mantienen activo un Puesto de Mando Unificado , PMU, para analizar la situación, revela la crisis que vive el Catatumbo.
En el último año, más de 89 mil personas han salido desplazadas de manera forzada, mientras que al menos 283 permanecen confinadas. La mayoría de los casos se concentran en Cúcuta, con 44.874 desplazados, Ocaña, Tibú, San Calixto, Ábrego, El Tarra y Convención.
Sin embargo, otros 30 municipios del departamento también reportan casos de desplazamiento forzado.
Además, se han reportado 166 asesinatos, donde 147 eran civiles, diez menores de edad, seis firmantes de paz y tres líderes sociales.
En cuanto a los ataques contra la fuerza pública, se registraron 19 uniformados asesinados, de los cuales once eran del Ejército Nacional y ocho de la Policía.
Al panorama también se suman 63 personas que han resultado heridas en medio de estos atentados terroristas, divididos de la siguiente manera: 28 en Tibú, 23 en El Tarra, cinco en Convención, cuatro en Teorama y tres en San Calixto.
El reporte también da cuenta de 65 miembros de la fuerza pública que resultaron heridos, entre ellos 44 militares y 21 policías.
Todavía hay cinco firmantes de paz desaparecidos y 130 personas que permanecen en alojamientos temporales. Respecto a las evacuaciones, se han hecho 43 vía terrestre y 3.633 de manera helicoportada.
En medio de los combates, las Fuerzas Militares han logrado el sometimiento voluntarios de 190 criminales de las disidencias de las Farc, específicamente del frente 33, y del ELN, con 41 menores recuperados.
¿Qué dice el comandante de las Fuerzas Militares?
Ante esta escalada terrorista, el comandante de las Fuerzas Militares, general Hugo Alejandro López Barreto, llegó a la región en las últimas horas junto con la cúpula militar para analizar el despliegue de las tropas.
"Concluimos con una visita al departamento de Norte de Santander, donde, junto con la cúpula militar, verificamos en terreno el dispositivo de seguridad desplegado para proteger a la población civil y recuperar el control territorial frente a las acciones criminales de los grupos armados organizados", dijo el general López.
Además, aseguró que continuarán con las operaciones militares, especialmente en el Catatumbo, para garantizar la seguridad de la población civil.
"Seguiremos adelantando operaciones conjuntas, coordinadas e interinstitucionales, fortaleciendo la presencia de nuestras Fuerzas Militares y acompañando a las comunidades con determinación y compromiso. Vamos a tomar las medidas que correspondan para poder proteger la población civil", agregó el general.
El comandante de las Fuerzas Militares también reveló que "ya hay nuevas tropas en desplazamiento, hay tropas en movimiento, tenemos el apoyo de nuestra Policía Nacional, tenemos el apoyo de la Fuerza Aeroespacial Colombiana y de nuestro Ejército para poder estabilizar la situación y garantizar que estos bandidos que se encuentran en confrontaciones armadas afectando la población civil, poderlos sacar del sector".