La crisis de orden público en el Norte y Nordeste de Antioquia no cesa y no solo está afectando a la población campesina, sino también a personas que requieren atención médica urgente.
Es el caso de un menor de 13 años, quien fue herido con arma de fuego por ilegales cuando se movilizaba desde la zona rural del municipio de Briceño hacia un centro asistencial en San Andrés de Cuerquia, luego de un accidente doméstico.
El ataque habría ocurrido porque el vehículo en el que se desplazaba hizo caso omiso a la presencia de integrantes del Clan del Golfo que realizaban un supuesto retén.
Según fuentes consultadas por La FM, el menor sufrió una quemadura en su vivienda, en zona rural de Briceño, por lo cual se trasladaba con urgencia hacia un centro asistencial en San Andrés de Cuerquia para recibir atención.
En el trayecto, a la altura de la vereda El Orejón, el familiar con el que viajaba observó a varias personas con armas largas en un aparente retén.
El vehículo no se detuvo y, por el contrario, aceleró, por lo que los ilegales, al parecer del Clan del Golfo, accionaron sus armas contra el carro, dejando como resultado al menor herido en una de sus extremidades inferiores.
El adolescente tuvo que ser trasladado a la ciudad de Medellín por la gravedad de la herida, aunque su vida está fuera de peligro.
Crisis humanitaria en Briceño
En los últimos días se han registrado intimidaciones contra comunidades rurales, ataques a infraestructura como una iglesia y un parque infantil, y amenazas contra 11 docentes.
Estos hechos han provocado el desplazamiento de 227 familias, unas 287 personas, hacia el casco urbano, según la Secretaría de Seguridad de Antioquia. En cuanto a homicidios, el municipio ya registra 15 casos en lo que va del año, cerca de los 18 reportados durante todo el año anterior.
Además, Wilmer Sánchez renunció a su cargo como personero del municipio de Briceño, en el norte de Antioquia.
El exfuncionario hizo un llamado urgente al Gobierno Nacional para que intervenga de manera integral, tanto militar como social, en esta localidad de cerca de 8.500 habitantes, que hoy vive bajo la zozobra generada por la presencia del Clan del Golfo y las disidencias del frente 36 de las Farc.