Cerca del 50 % de la población estudiantil en la subregión del Bajo Cauca antioqueño se encuentra actualmente bajo la modalidad de semiescolaridad. Esto significa que aproximadamente 27.000 menores de edad no han podido recibir sus clases de forma adecuada debido a las alteraciones del orden público derivadas del paro minero.
La Secretaría de Educación de Antioquia rechazó estas afectaciones al servicio educativo, señalando un panorama crítico especialmente en el municipio de El Bagre, donde el 100 % de los estudiantes ha tenido que recurrir al trabajo pedagógico en casa. En Caucasia y Cáceres, la parálisis académica alcanza el 50 %.
A la falta de clases presenciales se suma la interrupción del Programa de Alimentación Escolar (PAE), ya que, al no asistir a las instituciones educativas, los estudiantes no están accediendo a este beneficio nutricional esencial.
El reporte oficial de la Secretaría
Mónica Ospina, secretaria de Educación departamental, detalló las medidas implementadas y la gravedad de la situación:
"Llevamos dos días con el 100 % de los estudiantes de El Bagre en modalidad de semiescolaridad; esto implica que no están asistiendo a las aulas ni recibiendo alimentación escolar. Además, por los bloqueos viales y el temor de los padres de familia, tenemos un 50 % de alumnos en Caucasia y cerca de 3.000 en Cáceres en la misma situación", explicó la funcionaria.
Aunque municipios como Tarazá, Nechí y Zaragoza aún no reportan afectaciones directas en el calendario escolar, la Secretaría advirtió que, de persistir las manifestaciones, la calidad académica y la vida de los estudiantes seguirán deteriorándose.
Panorama del paro: "No habrá diálogo sin cese de hostilidades"
La Gobernación de Antioquia fue enfática al advertir que no entablará diálogos con los mineros ni con el Gobierno Nacional hasta que cesen las vías de hecho. En el día 11 de la protesta, persisten los bloqueos y disturbios en diversos puntos de la subregión.
Tras los recientes desórdenes en Caucasia, Nechí, El Bagre y Zaragoza, las autoridades publicaron un cartel con los 20 rostros más buscados por participar en los disturbios, ofreciendo recompensas económicas por información que permita su captura.
Por su parte, el gobernador Andrés Julián Rendón cuestionó la naturaleza de las protestas, calificando a través de sus redes sociales como "pillos financiados por el crimen" a quienes han atacado con explosivos tipo 'tatuco' a las unidades de la Policía en Zaragoza.