En el municipio de San Agustín, sur del Huila, se dio el último adiós al patrullero de la policía Miguel Ángel Gallardo Coca, quien falleció tras un confuso incidente con unidades del Ejército en el municipio de Rosas, Cauca.
Con honores policiales y en medio de una solemne eucaristía en la capital arqueológica del Huila, se cumplieron las exequias del patrullero de la policía, quien estuvo acompañado de sus familiares, amigos y los habitantes del municipio.
El cuerpo fue llevado a la vereda Santa Clara, donde nació y creció. Con los familiares y amigos, se adelantó el velorio del patrullero que tenía 33 años y quien tenía planeado casarse en el mes de septiembre.
En diálogo con La Fm Huila, Didier Gallardo, hermano del patrullero, se confirmó que las exequias se realizaron en el templo de Lourdes y posteriormente fue llevado al campo santo.
En horas de la mañana se realizó la Eucaristía en el municipio de San Agustín, el Templo Nuestra Señora de Lourdes.
Visitó recientemente a su familia
Hoy su familia recuerda los últimos días que compartieron. Estuvo el fin de semana anterior a su muerte en la casa familair: “El fin de semana estuvo todo con nosotros acá. Mi hermano era una persona que estuvo al servicio de la gente, muy servicial y amable”, dijo su hermano.
Didier recuerda a Miguel como una persona noble que amaba a su mamá. “Él con nadie peleaba, él daba la vida para mi mamá”, aseguró su familia.
Y es que el patrullero, que iba a cumplir 11 años en la policía, cada vez que salía de permiso, el principal destino era la finca familiar en el municipio de San Agustín.
Él siempre que salía de permiso, era para la finca y venía a ayudar acá, a cualquier cosa, muy pendiente.
Didier, hermano de Miguel Ángel, recuerda la amabilidad del patrullero: “Era una persona muy amable; los amigos, todo el mundo donde vivimos los recuerda mucho y lo querían mucho”.
El patrullero de 33 años, el quinto de 11 hermanos, tenía una relación de más de 5 años y tenía planeado casarse en el mes de septiembre.
¿Cómo murió el patrullero?
De la muerte del patrullero se conoció que en la zona se encontraba el personal militar que estaba cumpliendo funciones de seguridad y defensa y ante una presunta amenaza habrían reaccionado.
El pasado 28 de marzo, en el corregimiento de Párraga, municipio de Rosas, Cauca, tropas del Batallón de Montaña N. 4, que adelantaban operaciones militares en el sector, "reportaron un incidente de seguridad que implicó el uso de armas de dotación oficial". Lo que se conoce es que el soldado, al escuchar disparos en la zona, habría accionado su arma de dotación.
El Ejército aclaró que, "tras el cese de la acción y la correspondiente verificación en el lugar de los hechos, se pudo establecer que el personal involucrado pertenecería a la Policía Nacional, situación que habría sido interpretada por la tropa, inicialmente, como una posible amenaza de grupos ilegales".