Personeros del Catatumbo advierten por aumento de los niveles de violencia en esa región

Solicitaron una respuesta rápida del Gobierno, ante la continuidad delos combates entre grupos ilegales.
Situación de orden público en el Catatumbo. Crédito: Personería en Ocaña (Norte de Santander).

En el municipio de Tibú (Norte de Santander), se realizó la 'audiencia defensorial' liderada por la defensora del Pueblo, Iris Marín, en el marco del primer aniversario del inicio de la confrontación armada entre el ELN y las disidencias de las Farc.

Esos hechos que han generado una de las crisis humanitarias más complejas de los últimos años, dejan cifras alarmantes en materia de desplazamiento, confinamiento y homicidios.

En este escenario, participaron el PNUD, la Iglesia Católica, líderes sociales y personeros de varios municipios del Catatumbo, quienes advirtieron del aumento en niveles de violencia, especialmente en zonas como el municipio de Tibú y el municipio de El Tarra.

Aumento de la violencia en el Catatumbo

Jorge Bohórquez, personero del municipio de Ocaña, afirmó en diálogo con LA FM que la situación humanitaria en la región no cesa, debido a la continuidad de los ataques con explosivos y drones, la instalación de minas antipersona y los homicidios, que siguen en aumento y generando afectaciones directas a las comunidades.

"A fecha de hoy no paran las situaciones de guerra, los enfrentamientos, las amenazas, homicidios, secuestros y el reclutamiento forzado de menores de edad, que es uno de los temas que más nos preocupan. Ahora hay que sumar la utilización de drones, para hacer daño no solo entre ellos, sino también a las comunidades campesinas y civiles, que quedan en medio de la hostilidad. Todo esto nos mantiene en vilo, por la continuidad de la guerra", afirmó el personero del municipio de Ocaña.

El funcionario agregó que los desplazamientos se siguen presentando y acentuando en la región, especialmente en el municipio de Ocaña.

"El municipio recibió en el último mes más de 600 personas desplazadas del corregimiento de Filogringo, del municipio de El Tarra, sin contar que ya también regresó un masivo de este mismo corregimiento. Son situaciones que hemos venido alertando y, con la presentación del informe por parte de la defensoría, todo es más preocupante, y no vemos una salida a esta compleja situación".

El personero de Ocaña señaló que es fundamental que el Gobierno nacional centre su atención en atender a las poblaciones afectadas por la guerra, en el Catatumbo.

"El llamado hoy es a que el Gobierno nacional ponga sus ojos en el Catatumbo. Ya es justo y necesario que a un año de esta confrontación armada, veamos la posibilidad de salir de esta situación. Al contrario, hoy vemos cómo se recrudece la guerra en el Catatumbo", dijo.

Agregó que "no perdemos la esperanza de que se tomen acciones por parte del gobierno y por parte del próximo gobierno que en seis meses se pueda posesionar y que se resuelva la situación que viven miles de campesinos, porque el Catatumbo no aguanta un día más de violencia, de incertidumbre, de zozobra". Dijo.

Por otra parte, según el Puesto de Mando Unificado (PMU), al menos 91.726 personas han salido desplazadas hacia los casos urbanos de los municipios de Tibú, Ocaña y Cúcuta, de las cuales, muchas de ellas tomaron la decisión de regresar a sus territorios, debido a las dificultades para acceder a una atención especial e integral.

En este momento 283 personas están confinadas en el municipio de El Tarra, por la continuidad de los combates en el sector de Filogringo, el cual es un corregimiento 'fantasma', donde las bombas y las balas tienen a merced a esta población, próxima a la región de frontera con Venezuela.

Respecto a los homicidios, las autoridades han confirmado que van 166 personas asesinadas, de las cuales 147 son civiles. Sin embargo, líderes y defensores de Derechos Humanos han advertido que son por lo menos 600 los homicidios que se han presentado en la zona, teniendo en cuenta que no se han contabilizado en este informe las bajas entre grupos armados.

Los municipios de Tibú y El Tarra siguen siendo las zonas más afectadas por la continuidad de los combates y el control social que están ejerciendo estos actores armados.