En el marco del inicio de la Semana Santa, crece la preocupación por la seguridad en Bogotá. Las autoridades han encendido las alertas ante el aumento de hurtos a viviendas, justo en una temporada en la que miles de familias salen de viaje y dejan sus casas solas.
Según datos de la Secretaría Distrital de Seguridad, entre enero y febrero de 2026 se registraron 1.119 robos a residencias, frente a 1.014 en el mismo periodo de 2025.
Estos resultados evidencian un incremento de ese delito de un 10,4 %, una tendencia que podría intensificarse durante los días festivos.
Un delito planeado, no improvisado
Ante esa situación, las autoridades y expertos advierten que se trata de estructuras organizadas que delinquen con planificación previa.
En la mayoría de los casos, los delincuentes realizan seguimientos para identificar rutinas, detectar momentos de ausencia y seleccionar viviendas con menor riesgo de ser descubiertos. Este patrón explica por qué los horarios más críticos son la madrugada (32,3 %) y la noche (25,7 %).
Además, el 88,39 % de los hurtos se comete sin uso de armas, lo que evidencia un modus operandi silencioso: ingresos sin confrontación directa, muchas veces en inmuebles previamente identificados.
Cómo identifican las casas vacías
Las bandas utilizan señales simples pero efectivas para detectar viviendas desocupadas durante varios días:
- Luces apagadas de forma constante.
- Correspondencia acumulada.
- Falta de movimiento en puertas o ventanas.
- Persianas cerradas permanentemente.
Este tipo de patrones ya dejó antecedentes preocupantes. Durante la Semana Santa de 2025 se registraron 599 denuncias por robos a viviendas, una cifra que podría repetirse o incluso superarse este año.
Zonas con más casos
El fenómeno no está concentrado en un solo tipo de barrio. Localidades como La Candelaria, Suba y Usaquén registran un número significativo de casos, lo que demuestra que el riesgo afecta tanto zonas turísticas como residenciales.
Análisis experto: por qué aumenta el riesgo
Especialistas advierten que el aumento de viajes durante esta temporada crea el escenario ideal para este tipo de delitos.
En diálogo con LA FM, Marcela Parra, directora del Programa de Investigación Criminal de la Universidad Manuela Beltrán, explicó que los delincuentes aprovechan la previsibilidad del comportamiento ciudadano en fechas festivas.
“Se trata de una modalidad organizada y planificada. En la mayoría de los casos, los delincuentes identifican rutinas y seleccionan viviendas que representen bajo riesgo y alta rentabilidad”, señala.
Claves para evitar robos durante viajes
De acuerdo con el especialista, la prevención es determinante para reducir el riesgo. Entre las principales recomendaciones están:
- Informar a un vecino o familiar de confianza sobre la ausencia.
- Evitar publicar viajes en redes sociales en tiempo real.
- Verificar puertas, ventanas y cerraduras antes de salir.
- No dejar llaves ocultas en exteriores.
- Mantener contacto con la administración o vigilancia (en conjuntos).
Tecnología y trabajo comunitario: aliados clave
Según otros expertos, el uso de tecnología se ha convertido en una herramienta fundamental para disuadir a los delincuentes:
- Cámaras con acceso remoto.
- Alarmas y sensores de movimiento.
- Cerraduras certificadas.
- Luces automáticas.
A esto se suma la organización vecinal, que sigue siendo una de las estrategias más efectivas. Redes de apoyo, grupos de comunicación y vigilancia colaborativa pueden marcar la diferencia.
Con el aumento de desplazamientos durante Semana Santa, las autoridades insisten en que la seguridad no depende solo de la Policía, sino también de la prevención ciudadana. En un contexto donde los robos son cada vez más planificados, anticiparse sigue siendo la mejor defensa.