Carros 'rápidos' y vecinos 'furiosos': Bogotá y otras ciudades bajo el caos de los piques ilegales sin control

Esas carreras clandestinas en zonas residenciales han causado la imposición de más de 7.500 multas este año solo en Bogotá.
Piques ilegales en Bogotá y otras ciudades del país: carros 'rápidos y vecinos 'furiosos' Crédito: Tomada de redes sociales.

El fenómeno de los piques ilegales sigue extendiéndose por varias zonas de Bogotá y otras ciudades del país, en medio de denuncias de decenas de residentes sobre esas carreras clandestinas, exceso de velocidad y un ruido constante durante las noches y madrugadas.

En el caso de la capital del país, las autoridades identificaron cuatro puntos críticos de la ciudad donde se concentran estas actividades, mientras aumentan los operativos para contener este fenómeno.

Zonas identificadas

Según los reportes de la Policía, uno de los sectores más afectados es la calle 26, especialmente en las intersecciones de la carrera 29 (deprimido) y en zonas cercanas al corredor industrial.

En ese sector, los habitantes aseguran que esas maniobras peligrosas se repiten constantemente. “Hay noches en las que no se puede dormir por el ruido de motos y carros corriendo a toda velocidad, música fuerte y la gente gritando”, señaló un residente del sector.

Otras de las zonas afectadas por esa práctica son la avenida Circunvalar, principalmente en el sector de La Macarena y en la intersección con la carrera primera, donde ciudadanos reportan competencias ilegales en horarios nocturnos.

“Los vehículos pasan a alta velocidad y uno siente que en cualquier momento puede ocurrir un accidente”, afirmó una residente.

Lo mismo ocurre en la avenida Boyacá, a la altura de la Calle 170, donde varios vecinos reportan concentraciones de motociclistas y conductores durante los fines de semana.

“Se reúnen varios vehículos y después comienzan las carreras. El ruido dura horas”, comentó un ciudadano afectado.

La autopista Norte, especialmente en inmediaciones de la calle 138, también aparece entre los corredores identificados por las autoridades.

Conductores y residentes de la zona advirtieron que esas maniobras peligrosas se registran en medio de esa vía con alto flujo vehicular.

“Es muy delicado porque son corredores muy transitados y cualquier exceso de velocidad puede terminar en una emergencia”, indicó otro ciudadano.

Cifras de los piques ilegales en Bogotá

De acuerdo con cifras oficiales de la Secretaría de Movilidad de Bogotá, comprendidas entre enero y abril de este año, evidencian la magnitud de esta problemática.

Este 2026 se han ejecutado 566 operativos nocturnos, que han dejado hasta el momento 7.526 órdenes de comparendo y 1.524 vehículos inmovilizados, por diferentes infracciones.

La entidad explicó que los procedimientos se han concentrado en corredores donde existen denuncias recurrentes por carreras clandestinas y maniobras de alto riesgo.

Piques ilegales en las regiones

En Pereira crece la preocupación por el aumento descontrolado de los piques ilegales en diferentes sectores de la ciudad, especialmente en zonas como la Villa Olímpica, Belmonte y Ukumarí.

Allí, los residentes denuncian que cada semana deben soportar largas jornadas de ruido, desorden, maniobras peligrosas e inseguridad, provocadas por cientos de motos que llegan desde distintos municipios de Risaralda, e incluso del norte del Valle del Cauca.

Según los habitantes del sector, las concentraciones se registran principalmente los jueves, viernes y sábados en horas de la noche, afectando gravemente la tranquilidad y el descanso de la comunidad.

Los vecinos aseguran que el ruido de los motores, las aceleraciones constantes y las maniobras extremas han convertido estos espacios en escenarios de temor e intimidación para peatones y conductores.

Ante este panorama, los organismos de control han intensificado los operativos y redadas en diferentes puntos de la ciudad, donde han identificado que gran parte de quienes participan en los piques ilegales son menores de edad.

Además, muchos de ellos no cuentan con licencia de conducción, SOAT, ni revisión técnico-mecánica. El coronel Óscar Ochoa, comandante de la Policía Metropolitana de Pereira, reportó que por esta razón recientemente se han realizado 700 comparendos.

De acuerdo con las investigaciones de las autoridades, esos encuentros clandestinos también podrían estar relacionados con otras actividades ilícitas, como el tráfico de drogas, consumo de sustancias psicoactivas, e incluso posibles casos de explotación sexual infantil y ofrecimiento de servicios sexuales en esos entornos.

Habitantes desesperados en Bucaramanga

Los piques ilegales y el ruido provocado por motocicletas modificadas, se han convertido en una de las principales problemáticas de convivencia en Bucaramanga y su área metropolitana.

Habitantes de diferentes sectores aseguran que la situación ya es insostenible, especialmente durante las noches y madrugadas, cuando grupos de motociclistas toman las vías para realizar maniobras peligrosas y competencias clandestinas.

Según denuncian líderes comunitarios y residentes, el exceso de ruido no solo afecta la tranquilidad de los barrios, sino que también impide el descanso de cientos de familias.

De acuerdo con Ricardo Díaz, líder comunitario, desde los jueves en la noche comienzan a concentrarse jóvenes en distintos puntos de la ciudad, generando molestias constantes para quienes viven cerca de estas zonas.

Las autoridades han identificado sectores críticos donde frecuentemente se realizan estos encuentros ilegales, entre ellos la zona de San Francisco, el Puente El Bueno, el Viaducto La Novena, Provenza, la glorieta del estadio Américo Montanini, la avenida Quebrada Seca, así como las carreras 15 y 27.

Aunque muchos ciudadanos rechazan estas prácticas, algunos jóvenes que participan en los piques aseguran que lo ven como una forma de entretenimiento y encuentro social.

Uno de ellos, consultado por La FM, afirmó que asiste desde los 17 años a este tipo de reuniones en el municipio de Girón.

Frente a esta problemática, las autoridades metropolitanas han intensificado los operativos de control, especialmente durante los fines de semana.

Según los reportes oficiales, unas 30 motocicletas son inmovilizadas en cada jornada de intervención por incumplir normas de tránsito o participar en actividades ilegales.

Varios de estos procedimientos han terminado en enfrentamientos y persecuciones entre motociclistas y uniformados, debido a la resistencia de algunos conductores frente a los controles.

Mientras tanto, la ciudadanía insiste en que se requieren medidas más contundentes para recuperar la tranquilidad y garantizar el respeto por las normas de convivencia y movilidad en el área metropolitana.