“La violencia no puede ni debe imponerse sobre la institucionalidad, ni sobre la esperanza de un territorio que le apuesta a la paz”, indicaron desde la Alcaldía de Anorí, nordeste antioqueño, como respuesta al asesinato de dos uniformados de la Policía en ese territorio.
Las autoridades lamentaron y rechazaron con absoluta firmeza la muerte de los integrantes de la Fuerza Pública mientras cumplían con su deber de cuidar y proteger el orden y la seguridad del municipio.
“Este atroz hecho enluta no solo a sus familias, sino a todo un municipio que sigue rechazando la violencia. Honramos la memoria de los uniformados caídos en cumplimiento del deber: Subintendente – Hugo Armando Castaño Morales y Subintendente - Melquiades de Jesús Arismendi Pérez, quienes entregaron su vida al servicio de la seguridad y el bienestar de los colombianos”, sentenciaron desde la administración municipal.
De igual forma, el alcalde de Anorí, Gustavo Silva, expresó su solidaridad a las familias de los uniformados, a sus compañeros y a toda la institución. “Elevamos una voz de rechazo frente a la violencia que ha cobrado tantas vidas en nuestro territorio y exigimos que estos hechos no queden en la impunidad”, finalizó el mandatario.
Quien también se pronunció sobre este hecho de violencia fue el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez Zuluaga, quien además de lamentar y rechazar el crimen, exigió justicia de forma inmediata y pide que los responsables enfrenten todo el peso de la ley, “no podemos seguir permitiendo que la impunidad alimente la violencia. Lo repito con total claridad: la paz total del Gobierno Nacional es un fracaso absoluto que solo sirve para empoderar a los delincuentes, convirtiéndose en una afrenta directa contra nuestra gente y nuestra Fuerza Pública”, sentenció Gutiérrez.
Las autoridades ofrecen una millonaria recompensa por información que permita dar con los responsables de este asesinato, que enluta a las familias, a la institución y al pueblo colombiano. La Gobernación de Antioquia, a través de la Secretaría de Seguridad, Justicia y Paz, lideró un Consejo Extraordinario de Seguridad junto con la Alcaldía de Anorí, el Ejército Nacional, la Policía Nacional, la Fiscalía General de la Nación y los organismos de control.
La recompensa es de hasta 200 millones de pesos por información que permita la identificación, individualización y judicialización de los responsables de este crimen. Los uniformados eran oriundos de Medellín y Vegachí. Por su parte, la Fuerza Pública incrementará los controles y fortalecerá las investigaciones en el municipio con el fin de dar con el paradero de los responsables.
El gobernador Andrés Julián Rendón envió un mensaje de solidaridad a las familias de los uniformados y cuestionó el respaldo que, según señaló, el grupo criminal liderado por alias Calarcá recibe por parte del Gobierno Nacional. “Esto no es un asunto ideológico. Por eso solicitamos asistencia militar, pero fue negada. El Gobierno del presidente Petro afirmó que era innecesaria. Distinto piensan los antioqueños y las familias de los policías asesinados", dijo el gobernador Andrés Julián Rendón.