Presidente de la Corte Suprema advierte riesgos de la inteligencia artificial en la justicia penal

Mauricio Lenis advierte en Santa Marta que la IA puede ayudar a la justicia, pero sin sesgos: los derechos deben prevalecer sobre la eficacia.
Darcy Quinn se refirió al nombramiento que hizo la Corte Suprema de Justicia de cuatro mujeres y un hombre para integrar la nueva Sala de Instrucción. Crédito: Colprensa

En Santa Marta, la Corte Suprema de Justicia puso sobre la mesa uno de los grandes desafíos que enfrenta actualmente la administración de justicia: cómo incorporar la tecnología y la inteligencia artificial sin poner en riesgo los derechos de las personas.

El llamado lo hizo el presidente de la Corte Suprema, magistrado Mauricio Lenis, durante el III Encuentro Nacional de la Jurisdicción Penal, un espacio que reúne a magistrados, jueces, fiscales, abogados y expertos para discutir los principales retos de la justicia penal en Colombia.

Lenis advirtió que el desarrollo de herramientas tecnológicas puede ayudar a hacer más eficiente la administración de justicia, pero insistió en que existen límites que no se pueden cruzar cuando están en juego derechos fundamentales.

El riesgo de reproducir sesgos

El presidente de la Corte fue enfático al señalar que una decisión judicial no puede reducirse simplemente a datos, estadísticas o cálculos realizados por una máquina.

“La justicia no es un cálculo de probabilidades ni un problema matemático que pueda resolverse mediante un código binario”, afirmó Mauricio Lenis.

Y explicó que uno de los principales riesgos está en que los sistemas tecnológicos puedan reproducir o incluso profundizar sesgos y desigualdades que terminen afectando a las personas dentro de un proceso judicial.

En otras palabras, el hecho de que una herramienta tecnológica entregue un resultado no significa automáticamente que ese resultado sea justo.

Por eso, el magistrado advirtió sobre la necesidad de proteger las garantías procesales y los derechos fundamentales frente al avance de estas nuevas tecnologías.

“El riesgo está en reproducir sesgos o desigualdades a través de un proceso judicial y transgredir derechos fundamentales o garantías procesales”, sostuvo.

Los derechos por encima de la eficiencia

Uno de los mensajes centrales del presidente de la Corte es que la tecnología puede ser una herramienta para mejorar la justicia, pero no puede convertirse en el criterio principal para tomar decisiones que afectan la vida, la libertad o los derechos de una persona.

Lenis lo resumió de manera contundente: “Los derechos deben prevalecer ante cualquier ideal de eficacia judicial”.

La discusión adquiere especial importancia con la aparición de sistemas capaces de analizar grandes cantidades de información y, cada vez más, de ejecutar determinadas tareas de manera autónoma.

Por eso, durante este encuentro también se analiza cuál debe ser el papel del juez en una época marcada por la inteligencia artificial y por la aparición de los llamados agentes de IA, sistemas capaces de realizar procesos y tomar determinadas decisiones a partir de información y parámetros previamente establecidos.

La pregunta de fondo es hasta dónde puede llegar la tecnología dentro de un proceso judicial y dónde deben mantenerse los límites humanos y jurídicos.

Un encuentro sobre los nuevos desafíos de la justicia

El III Encuentro Nacional de la Jurisdicción Penal, denominado “Pensar la Justicia Penal en tiempos de Transformación”, busca precisamente abrir esa discusión.

Durante las jornadas se desarrollan conferencias y paneles sobre asuntos que van mucho más allá de la inteligencia artificial.

También se analizan los nuevos debates sobre la prueba, el razonamiento probatorio con enfoques de género y edad, la prueba de referencia y el testimonio adjunto.

Además, se aborda la participación de las partes dentro del proceso penal, el control judicial de la acusación y de los actos de parte, así como los desafíos que plantea el derecho penal económico y las nuevas formas de criminalidad.

La idea, según la Corte, es fortalecer el diálogo entre la judicatura, la academia y los diferentes actores del sistema de justicia.

Y en medio de todas estas transformaciones, el mensaje del presidente de la Corte es que la modernización de la justicia no puede significar que las decisiones judiciales pierdan su dimensión humana.

Porque, aunque la tecnología pueda ayudar a procesar información, identificar patrones o apoyar determinadas tareas, la decisión judicial debe seguir teniendo como centro la protección de los derechos y las garantías de quienes llegan ante la justicia.

Cuatro preguntas con las claves de la noticia

¿Qué advirtió el presidente de la Corte Suprema?

Que la inteligencia artificial puede generar riesgos si reproduce sesgos o afecta derechos fundamentales.

¿La Corte está en contra del uso de tecnología en la justicia?

No. El planteamiento es que debe utilizarse con límites claros y con protección de los derechos.

¿Cuál es la principal preocupación?

Que decisiones judiciales puedan depender de sistemas que reproduzcan desigualdades o sesgos.

¿Qué se analiza en el encuentro?

El papel del juez frente a la IA, las pruebas, nuevas formas de criminalidad y otros desafíos del proceso penal.