Tras la absolución del expresidente Álvaro Uribe Vélez por el Tribunal Superior de Bogotá, el proceso judicial entra en la etapa de casación ante la Corte Suprema de Justicia, un recurso que, según explicó en La FM el Dr. Amir Nayi Abushihab, no constituye una apelación ni una nueva instancia.
El abogado señaló que la casación es un mecanismo reglado, con exigencias estrictas fijadas por la jurisprudencia, y que su finalidad es examinar errores concretos de derecho. En ese sentido, indicó que las solicitudes presentadas por la Fiscalía y las víctimas buscan demostrar “hierros” en la decisión del tribunal, relacionados con la aplicación de normas o la valoración probatoria.
¿Qué es el recurso de casación en el caso de Álvaro Uribe?
De acuerdo con el Dr. Abushihab, la casación no permite reabrir el debate del juicio ni replantear los hechos. “La casación no es una apelación ni una tercera instancia”, afirmó, al precisar que la Corte Suprema solo puede pronunciarse sobre los cargos formulados en el recurso. Añadió que, desde su análisis académico y profesional, los argumentos expuestos “parecen más un alegato de inconformidad” que un desarrollo técnico orientado a demostrar errores jurídicos específicos.
El entrevistado sostuvo que este tipo de recursos buscan mantener al procesado en condición de sub judice, insistiendo en cuestionamientos ya resueltos por el tribunal. Según dijo, ello se aparta de los principios constitucionales que rigen el proceso penal y deben aplicarse a cualquier ciudadano, sin distinción.
Durante la entrevista, el abogado también se refirió a la comunicación pública del denominado “Grupo de los 38”, al que pertenece, y que solicita que el proceso no sea llevado al terreno político. En sus palabras, el derecho penal puede reflejar debates sociales, pero este expediente debe abordarse como un asunto “estrictamente jurídico”, sin interferencias externas.
¿Puede la Corte Suprema decretar nuevas pruebas en la casación?
Frente a inquietudes sobre el alcance del trámite, el Dr. Abushihab fue enfático en señalar que la casación no implica una nueva investigación. “En materia penal las etapas son preclusivas”, explicó, indicando que la práctica y discusión de pruebas ya concluyeron en el juicio. Por ello, la Corte se limitará a evaluar los cargos formulados, sin abrir espacios para nuevos debates probatorios.
El jurista también abordó los cuestionamientos sobre la independencia del magistrado Carlos Roberto Solórzano, ponente del caso. Al respecto, afirmó que “no existe una causal de impedimento”, recordando que estas causales son taxativas y requieren demostrar una falta concreta de imparcialidad. Según expresó, las críticas planteadas no corresponden a criterios jurídicos previstos en la ley.
Finalmente, advirtió que, a su juicio, se intenta utilizar el derecho para “seleccionar un juez a capricho”, lo que, dijo, afecta el funcionamiento de la administración de justicia. En ese contexto, insistió en que debe permitirse que la Corte Suprema adopte su decisión dentro de los márgenes propios del recurso de casación, sin desviaciones personales ni presiones ajenas al proceso. El entrevistado agradeció el espacio de La FM y se despidió.