Desde Antioquia reaccionan a decisión de la Procuraduría que suspende por tres meses al director de la Cárcel de Itagüí

La concejal de Medellín, Claudia Carrasquilla, cuestionó la falta de controles internos tras la "parranda vallenata" del 8 de abril.
Escándalo por parranda vallenata en la cárcel de máxima seguridad de Itagüí, en Antioquia. Crédito: Composición La FM | Colprensa | Cortesía concejala Claudia Carrasquilla y Noticias RCN

La decisión de la Procuraduría General de la Nación de suspender de manera provisional a la cúpula administrativa y operativa de la cárcel de máxima seguridad de Itagüí ha provocado una fuerte reacción en el departamento de Antioquia.

El fallo, que aparta de sus cargos por un periodo de tres meses al director, al subdirector y a otros nueve funcionarios del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC), es el resultado de las investigaciones por una polémica celebración vallenata realizada el pasado 8 de abril al interior del centro de reclusión.

Una de las voces más críticas desde la capital antioqueña ha sido la de la concejala de Medellín, Claudia Carrasquilla, quien fue enfática al señalar que este episodio no puede verse como un hecho aislado, sino como una prueba de la responsabilidad directa de quienes encabezan el penal. Según la cabildante, lo ocurrido evidencia fallas graves en los controles internos y una preocupante debilidad en la supervisión de un establecimiento que, por su naturaleza de máxima seguridad, debería contar con protocolos de vigilancia inquebrantables.

La contundente denuncia de la concejala

Tras conocerse el fallo del Ministerio Público, Carrasquilla explicó la magnitud de la medida y la gravedad de las conductas detectadas. La concejala fue clara al citar la determinación del ente de control:

“Por eso, la Procuraduría ha decidido nuevamente suspender a los 11 funcionarios que estuvieron involucrados en los sucesos del día 8 de abril y a las irregularidades de las que ya hemos hecho referencia”, aseguró la cabildante durante su intervención.

Para Carrasquilla, el hecho de que 11 funcionarios resultaran implicados en una sola decisión demuestra que la cadena de mando estaba al tanto o permitió de manera negligente que la disciplina del penal se rompiera.

Detalles de la suspensión y funcionarios implicados

El fallo del Ministerio Público ordena la apertura de una investigación disciplinaria formal. Esta medida busca determinar cómo se permitió el ingreso de instrumentos, personal externo o la logística necesaria para una fiesta de esta magnitud sin que las alarmas de seguridad se activaran.

Entre los investigados que han sido separados de sus funciones se encuentran perfiles de diversos niveles jerárquicos, incluyendo dragoneantes, un intendente y varios oficiales. La Procuraduría sostiene que estos funcionarios habrían estado vinculados a los hechos o habrían omitido sus funciones de control, permitiendo que la disciplina del penal se relajara a favor de la celebración.

Investigación especial por irregularidades administrativas

Más allá de la fiesta en sí, la Procuraduría ha puesto la lupa sobre el manejo administrativo del personal. El ente de control ordenó compulsar copias para iniciar una actuación separada que investigue presuntas irregularidades en los cambios de turno, los cuales se habrían realizado de manera informal. Se sospecha que este desorden administrativo fue la clave que facilitó el ingreso de elementos prohibidos ese 8 de abril.

En este punto neurálgico de la investigación, el fallo menciona específicamente al mayor Edgar Iván Pérez Ortega, director del centro penitenciario, y al teniente Fabián Leandro León Rodríguez, subdirector del penal. Ambos oficiales enfrentan ahora el proceso disciplinario para esclarecer si estos movimientos de personal fueron deliberados para permitir la "parranda vallenata".

Impacto y cumplimiento del fallo

El Ministerio Público fue claro al indicar que esta decisión será remitida de manera inmediata al director general del INPEC para que se haga efectiva la suspensión de los 11 implicados. Mientras tanto, se continuará con el recaudo de material probatorio y testimonios para determinar si existen más personas involucradas o si se presentaron otras faltas contra el reglamento penitenciario nacional.

Este escándalo ha reabierto el debate en Antioquia y en todo el país sobre la transparencia y el rigor en el sistema carcelario. Al tratarse de una cárcel de máxima seguridad, el cuestionamiento social y político apunta a la necesidad de reformas profundas que eviten que las instituciones de justicia se conviertan en escenarios de privilegios e irregularidades que afectan la credibilidad del sistema.