Tras varios días de suspensión de las operaciones de suministro de combustible por parte de las estaciones de servicio en el municipio de Tibú, se restableció la distribución de gasolina y diésel en las diez estaciones ubicadas en la región.
Esto tras cuatro días de cierre y suspensión de las actividades, por las amenazas y extorsiones que el gremio de comercializadores de combustible está padeciendo en el municipio de Tibú.
A pesar de la reactivación de las actividades de suministro de combustible, la preocupación continúa en este punto del Catatumbo. Las constantes amenazas de grupos como el ELN exigen el pago de hasta siete millones de pesos trimestrales por cada una de las diez estaciones de servicio, que están instaladas a lo largo y ancho del municipio petrolero.
Petición de las comunidades
El cierre de las estaciones durante cuatro días generó pérdidas millonarias en diversos sectores de la economía local, impactando de manera directa renglones como la agroindustria, la construcción y el transporte público.
Por ello y tras confirmarse el reinicio de las operaciones en las estaciones, la comunidad del municipio de Tibú ha solicitado que se mantengan los precios autorizados por el Ministerio de Minas y Energía y no se presente especulación en los valores de venta del combustible al público.
"Hasta el momento vamos a mantener los precios del combustible como se venían cotizando, $14.120 el galón de gasolina y $9.500 el galón del diésel; no vamos a generar un impacto negativo en el bolsillo de los usuarios", expresó uno de los propietarios de estaciones de combustible en la región.
Autoridades rechazan extorsiones
No obstante, el sector de los combustibles no es el único afectado por el cobro de extorsiones por parte de actores armados al margen de la ley. Renglones económicos como los palmicultores, el transporte de carga, ferreterías y supermercados están siendo objeto permanente de cobros mensuales, incluso semanales, por parte de grupos armados que tienen como método de financiamiento estas acciones.
El gobernador de Norte de Santander, William Villamizar, rechazó este tipo de intimidaciones contra los empresarios y comerciantes en la zona e instó a los grupos armados a dejar por fuera del conflicto a las comunidades civiles.
"Rechazamos estas extorsiones que están afectando a los empresarios en el Catatumbo de los diversos sectores económicos. Pedimos que se normalice la actividad de todos los sectores y que no se afecte a las comunidades civiles, que son las más golpeadas en este tipo de situaciones", manifestó el gobernador del departamento.
Otros sectores afectados por extorsiones
Por otra parte, los gremios y empresarios indicaron que la delicada situación que se está presentando en la zona de Tibú afecta notablemente a los transportadores de carga, que han sido víctimas de cobros ilegales por parte del ELN.
El sector advirtió que esos hechos vulneran el derecho al trabajo, ya que se están exigiendo sumas de dinero para permitir el ingreso a la zona y el transporte de productos básicos como carbón, aceite de palma, petróleo y maquinaria.
Debido a estas condiciones, muchos propietarios de vehículos han tomado la decisión de no ingresar a la zona, afectando gravemente la economía, el abastecimiento y la estabilidad laboral de cientos de familias.
El gremio hizo un llamado urgente a las autoridades como el Ejército y la Policía Nacional, a la Gobernación y la Alcaldía, para que actúen frente a esas intimidaciones.
Preguntas claves del tema
¿Qué grupos armados están intimidando a los comerciantes?
En la zona del Catatumbo, el ELN y las disidencias de las FARC están exigiendo a diversos sectores económicos el pago de extorsiones, para no atentar contra sus vidas y permitir que sigan con sus actividades comerciales.
¿Qué respuesta del Estado han recibido los empresarios y comerciantes?
Hasta el momento, los empresarios, comerciantes y autoridades en Norte de Santander no han recibido una respuesta oportuna por parte del Estado, ante la solicitud de fortalecer la seguridad en la región y mitigar los impactos negativos contra el comercio en el Catatumbo.