¿Cuál fue la razón de una violenta pelea con cuchillos y machetes en Chapinero? Esto se sabe

A través de un video se hizo viral la riña entre varios ciudadanos, que por fortuna no dejó lesionados.
Riña con cuchillos y machetes en Chapinero. Crédito: Tomado de redes sociales

Las calles de la localidad de Chapinero, en el norte de Bogotá, se convirtieron en las últimas horas en escenario de una fuerte riña entre varios ciudadanos.

A través de un video que se ha hecho viral en las redes sociales, se observa que un grupo de hombres armados con machetes y cuchillos de gran tamaño se enfrentaron en vía pública.

Esto se sabe

En las imágenes se observa que varias personas en un estado de exaltación, pelean unas contra otras mientras arrastran sus armas blancas por el asfalto.

El roce del acero contra el pavimento provocó chispas, un detalle que acentuó el drama y el terror de varios transeúntes que pasaban por el lugar.

LA FM conoció que una gorra habría sido el detonante de la discusión.

Acto heroico de una trabajadora

En medio de ese hecho de intolerancia, un acto de valentía evitó que la riña terminara en una tragedia fatal. Una mujer, quien atendía un puesto de comida rápida en el sector, decidió intervenir para tratar de parar la riña.

La mujer decidió armarse con un palo y se interpuso entre las personas que protagonizaban la pelea. Su intervención logró frenar momentáneamente la agresión.

"Fue un momento de puro instinto. Nadie hacía nada y lo iban a matar ahí mismo en el piso", relató un testigo presencial.

Sin capturas ni denuncias

Pese a la crudeza de las imágenes y la evidencia de violencia física, la Policía Metropolitana de Bogotá emitió un comunicado para dar tranquilidad a la opinión pública, aclarando que no se trató de un ataque premeditado contra la ciudadanía en general, sino de una "riña entre particulares" motivada por la intolerancia.

Las autoridades confirmaron que no se reportaron personas heridas en centros asistenciales vinculadas al hecho tras el altercado, y que tampoco se recibieron denuncias formales, ni se realizaron capturas en el lugar de los hechos.

Este incidente vuelve a poner sobre la mesa la vulnerabilidad de la seguridad ciudadana frente a grupos que resuelven conflictos menores con armas de alto poder letal a la vista de todos.