¿Qué pasó en Santander de Quilichao? Autoridades del norte del Cauca descartan masacre

La Secretaría de Gobierno de Santander de Quilichao desvirtuó de manera categórica que los hechos correspondan a una ejecución colectiva o matanza sistemática.
Se investigan varios asesinatos ocurridos en las últimas horas en el sector rural del municipio de Santander de Quilichao Crédito: Imagen de referencia creada con IA.png

Las autoridades civiles y de policía en el departamento del Cauca salieron al paso a las versiones que circulaban a nivel nacional sobre una presunta nueva masacre en el municipio de Santander de Quilichao.

La aclaración se da luego de un balance preliminar emitido por el Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz), el cual asociaba de manera inicial el fallecimiento de cuatro personas en esta localidad con un único evento de violencia simultánea.

La secretaria de Gobierno de Santander de Quilichao, María Luisa Holguín, desvirtuó de manera categórica que los hechos correspondan a una ejecución colectiva o matanza sistemática.

De acuerdo con la funcionaria, la evidencia física y los reportes de orden público demuestran que se trata de casos completamente aislados, registrados en distintas coordenadas de tiempo y espacio dentro de la jurisdicción del municipio nortecaucano.

Hechos aislados en Mondomo y zona rural

La administración local detalló la cronología y ubicación de las muertes violentas para dar claridad a la opinión pública.

El primer suceso tuvo lugar en el corregimiento de Mondomo, un punto neurálgico sobre la vía Panamericana.

En este sector fueron hallados los cuerpos sin vida de dos jóvenes, identificados plenamente por los cuerpos forenses como Anderson Velasco y Kevin Marín.

"Queremos dar un parte de tranquilidad y claridad a la ciudadanía. No estamos ante un homicidio colectivo. Los cuerpos hallados en Mondomo corresponden a dinámicas delictivas particulares y territoriales que ya son materia de investigación", enfatizó la secretaria de Gobierno, María Luisa Holguín.

Los otros dos homicidios reportados por las plataformas de derechos humanos ocurrieron en hechos distantes y en diferentes puntos del sector rural de este municipio.

Las inspecciones técnicas a los cadáveres y las primeras indagaciones de la Fuerza Pública confirmaron que estos crímenes no guardan relación de modo, tiempo o lugar con el doble homicidio de Mondomo, lo que desestructura técnicamente la tipificación de una masacre.

Investigaciones en marcha en el Norte del Cauca

La Policía Departamental del Cauca, en coordinación con el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía General de la Nación, asumió las pesquisas de cada uno de los expedientes de manera independiente.

Las hipótesis preliminares apuntan a que los hechos del área rural y urbana obedecen a factores disímiles como ajustes de cuentas locales y control territorial por parte de estructuras al margen de la ley que operan históricamente en el norte del departamento.

Con esta precisión institucional, las autoridades buscan frenar las alarmas y la desinformación en redes sociales, la cual suele generar zozobra en una región altamente sensible a los problemas de orden público.

La Alcaldía Municipal reiteró que se mantendrán las mesas de seguridad y los comités territoriales de orden público para contener los índices de criminalidad en los corregimientos periféricos de Santander de Quilichao.

Comando de la Policía Cauca aclara el tema

La Policía Nacional en el departamento del Cauca en un comunicado aclaró a la opinión pública, frente a la información que circula en algunos medios de comunicación sobre un presunto homicidio múltiple, que los hechos corresponden a casos aislados y no relacionados entre sí.

El primer caso corresponde al homicidio con arma de fuego de dos ciudadanos identificados como Kevin David Pulgarín y Sebastián Quintana.

Los hechos ocurrieron el 3 de junio, hacia las 7:30 de la mañana, en la vereda Cascajal, corregimiento de Mondomo, municipio de Santander de Quilichao.

El segundo hecho se registró en el corregimiento de Timba, municipio de Buenos Aires (Cauca), hacia las 9:20 de la mañana del mismo día, donde fue realizado el levantamiento del cuerpo sin vida de una persona identificada como Anderson Velasco.

Hasta el momento, las investigaciones permiten establecer que en este caso no se presentó otra víctima mortal.

De igual manera, sobre las 11:10 de la noche del mismo día, en el barrio Santa Clara del municipio de Santander de Quilichao, fue reportado el homicidio de una persona y las lesiones causadas a otras dos, al parecer en medio de una confrontación entre integrantes de grupos de delincuencia común.

Uno de los heridos fue señalado como uno de los presuntos agresores y actualmente se encuentra en proceso de judicialización. Durante el procedimiento fueron incautadas un arma de fuego tipo revólver calibre 38 y una pistola con su respectivo proveedor.

Claves del tema, en cuatro preguntas:

¿Qué criterios técnicos diferencian una masacre de los hechos aislados registrados en el municipio?

Una masacre implica el asesinato simultáneo de tres o más personas indefensas en un mismo lugar; en este caso, al ocurrir los crímenes en distintas veredas y horarios, se catalogan como homicidios individuales disímiles.

¿Por qué el corregimiento de Mondomo, donde hallaron a dos jóvenes, es una zona crítica para la seguridad?

Mondomo es un punto estratégico sobre la vía Panamericana que conecta a Popayán con Cali, lo que lo convierte en un corredor disputado por grupos armados ilegales para actividades de narcotráfico y control territorial.

¿Qué papel juegan las alertas de Indepaz y por qué las autoridades locales piden aclaración?

Los informes de Indepaz tienen un alto impacto mediático nacional e internacional, por lo que la Alcaldía busca evitar que la zozobra y la desinformación afecten la percepción de seguridad y compliquen las investigaciones en curso.

¿Cuáles son las hipótesis de la Policía y la Fiscalía sobre los crímenes del norte del departamento?

La Policía Departamental y el CTI de la Fiscalía General de la Nación apuntan a que los homicidios obedecen a dinámicas delictivas particulares como ajustes de cuentas y control territorial. Estas disputas son protagonizadas por estructuras al margen de la ley y bandas de delincuencia común que operan en esta región altamente sensible del país.