Secuestro de misión médica en zona rural de Tuluá enciende alarmas por accionar de disidencias

Profesionales de la salud fueron obligados a atender a un herido, al parecer tras enfrentamientos de grupos armados.
Extorsión a comerciantes Crédito: RCN Radio

Las autoridades en el municipio de Tuluá, centro del Valle del Cauca, alertaron sobre un grave hecho ocurrido en zona rural de esta localidad, donde un médico, un auxiliar y el conductor de una ambulancia, fueron retenidos durante varias horas por hombres armados, al parecer integrantes de disidencias de las Farc.

De acuerdo con la información preliminar, los trabajadores de la salud fueron interceptados por hombres armados en el puesto de Salud del corregimiento de Barragán y los obligaron a desplazarse hasta una finca, donde se encontraba un integrante de un grupo disidente herido por arma de fuego, presuntamente tras enfrentamientos entre estructuras ilegales.

"La misión médica, a partir de constreñimiento, fue obligada a desplazarse a una zona apartada del corregimiento de Barragán, donde tenemos el puesto de salud. Allí el médico, la auxiliar, el conductor y la ambulancia fueron conducidos hacia un paraje entre Barragán y Santa Lucía, desviándose de la vía principal y llegando a un punto donde había unos hombres que le señalaron el sitio donde debían abordar a una persona herida con arma de fuego", explicó Martín Hincapié, secretario de Gobierno de Tuluá.

Las víctimas habrían permanecido retenidas por cerca de siete horas mientras atendían al lesionado, bajo presión de los captores.

Liberación tras horas de tensión

Tras cumplir con la atención médica exigida, el médico, el auxiliar y el conductor fueron dejados en libertad. Afortunadamente, ninguno resultó herido, aunque el hecho generó temor entre el personal de salud de la región.

"El grupo se encontró por siete horas fuera de su sitio de operación, esto surgió desde las 7 de la noche hasta el día siguiente, 3 de la mañana, donde el personal pues retornó sano y sano. Este hecho nos preocupa enormemente, primero porque es violatorio del derecho internacional humanitario y segundo porque es una instrumentalización dentro del conflicto armado y pone en riesgo la integridad, la vida de nuestra misión médica y afecta a la población campesina", agregó el funcionario.

Hasta el momento, las autoridades no han confirmado qué grupo armado ilegal estaría detrás de este secuestro temporal, pero cabe recordar que, en esta zona del centro del Valle, tiene injerencia la estructura Adam Izquierdo y el Frente Jair Bermúdez.

Llamado a respetar la misión médica

Este caso encendió las alarmas entre las autoridades y organismos de derechos humanos, quienes hicieron un llamado urgente a los actores armados para respetar el Derecho Internacional Humanitario.

Recordaron que la misión médica debe ejercer su labor sin presiones, amenazas ni interferencias, y que involucrar a personal de salud en medio del conflicto armado pone en riesgo sus vidas.

"No hay que olvidar que la prioridad está en la seguridad también de la vida de esta misión médica, pero también de la imparcialidad. Nos preocupa mucho que este tipo de hechos sean malinterpretados por el otro grupo que está en disputa o que, en desarrollo de operaciones legítimas contra estos grupos, se vea comprometida la seguridad, la vida, la integridad de nuestra misión médica y de la institucionalidad municipal, quien es la que administra y presta los servicios de salud en dichos corregimientos", enfatizó Hincapié.

Concluyó diciendo que el personal médico en los puestos de salud está para el servicio de la comunidad, no para enfrascarse en temas que tengan que ver con el conflicto armado.

Violencia en Tuluá

Este hecho se suma a una serie de episodios de violencia que han afectado a Tuluá en los últimos meses, donde estructuras de disidencias han sido señaladas de estar detrás de homicidios selectivos, enfrentamientos armados y disputas por el control territorial.

En zonas rurales del municipio se han reportado combates entre grupos ilegales, así como amenazas a líderes sociales y comunidades campesinas, lo que ha incrementado la preocupación por el deterioro de la seguridad.