Senadora Aida Quilcué relató cómo fue su secuestro y liberación

La presión de las autoridades y los comuneros indígenas fue clave para que recuperaran la libertad.
La senadora Aida Quilcué fue rescatada por las autoridades tras ser retenida por varias horas en el Cauca Crédito: Aida Quilcué fue rescatada, Febrero 2026

Momentos de angustia vivió la Senadora del movimiento Mais, Aida Quilcué, quien fue secuestrada por un grupo de hombres armados cuando se trasladaba en una camioneta desde el departamento del Huila con destino a la ciudad de Popayán.

La congresista relató que hacía las 11:30 de la mañana salió de La Plata, Huila, y en el trayecto entre Inzá y Totoró, Cauca, le salieron hombres con armas largas que los bajaron de la camioneta y los llevaron a un sitio desconocido. Se quedaron con la camioneta y les dijeron que había que esperar la orden que debía llegar después.

“Ellos dijeron que los acompañáramos, que guardáramos silencio, que colaboráramos, porque de lo contrario, tenían que asumir las consecuencias. Que había que esperar para que dieran la orden para ver que paso seguía” aseguró Aida Quilcué.

Agregó que “estuvieron apuntándonos con las armas todo el tiempo, pero como le digo, la presión de la guardia de las autoridades de la fuerza pública, seguramente ellos los sintieron cerca y nos abandonaron, prácticamente nos abandonaron en el sitio a donde nos llevaron”.

Afirmó que la presión de la guardia indígena y el Ejército fue clave para que ellos salieran de ahí, porque cuando se dieron cuenta, los hombres que les estaban apuntando con sus armas, salieron corriendo y los dejaron solos en esa zona montañosa del oriente caucano.

Narró que en el lugar dónde los abandonaron los captores, pasó un comunero indígena en una motocicleta, quien la reconoció y le dijo: “a usted, es que la están buscando” y agradeció a Dios por tener el privilegio de ser el primero en encontrarla. Esa persona la llevó en su motocicleta hasta un sitio dónde ya se encontraba la guardia indígena y la puso a salvo.

Conmovida dijo que “Esperaba lo peor, porque uno ya no le queda sino prenderse de los espíritus de Dios, esperar que todo salga bien o salga mal, por eso pensaba en mi hija, mi nieto, mi papá, porque a mi hija le arrebataron a su papá pero bueno, gracias a Dios, ya estoy bien.”

Al llegar a la ciudad de Popayán en la sede de la Tercera División del Ejército nacional y visiblemente emocionada agradeció a las autoridades, a su familia, a su hija, a la guardia indígena, a la fuerza pública.

Manifestó que el Cauca merece ser atendido, cuidar las vías, garantizar la seguridad a las autoridades indígenas, comuneros y comunidad en general.

"Ejercer la democracia en el país no puede ser la muerte, las diferencias ideológicas en el país no pueden ser la muerte. Colombia necesita, como alguna vez lo propuso el presidente Petro, un diálogo nacional. Se requiere buscarle salidas al país, al Cauca, se requiere avanzar en esa paz que anhelamos tanto, pero yo creo que no podemos rendirnos ante esos esfuerzos, porque necesitamos que las nuevas generaciones tengamos una Colombia diversa bonita con mucha riqueza", puntualizó.