Una nueva y preocupante disputa entre comunidades indígenas Kogui de La Guajira y el Magdalena vuelve a sacudir la Sierra Nevada de Santa Marta. La comunidad asentada en jurisdicción del distrito denunció reiteradas incursiones en su territorio por parte de miembros provenientes del vecino departamento, hechos que, según afirman, se han presentado al menos en cinco ocasiones recientes.
En una comunicación fechada el 18 de enero de 2026, los líderes comunitarios señalaron que durante estas incursiones se habrían registrado agresiones físicas y verbales, actos de intimidación y violencia psicológica que afectaron a mujeres, niños y jóvenes. La situación generó temor e incertidumbre, y derivó en el desplazamiento de varias familias.
“Recibimos información de la comunidad de Coayintana, en la vereda Los Achotes, en Santa Marta. Nos enviaron fotos y videos de jóvenes Kogui con señales de violencia física. También hablan de violencia psicológica. Ellos dicen que quienes los agredieron son Kogui de La Guajira”, explicó Hans Valero, fiscal de la Asociación de Autoridades Tradicionales Kogui del Magdalena Moncua y Macú, entidad reconocida por el Ministerio del Interior como representante de estas comunidades.
Valero aseguró que la Asociación trasladó de inmediato la denuncia a la Fiscalía General de la Nación, que ya adelanta las investigaciones.
“Nuestro sistema de justicia es conciliador, nunca violento. Esta forma de agresión no hace parte de nuestra cultura. Por eso pusimos todo en manos de la Fiscalía. Ni siquiera nosotros entendemos el motivo para una agresión tan brutal”, afirmó.
Según el dirigente indígena, en este último caso al menos entre 10 y 12 familias, unas 50 a 55 personas, resultaron afectadas. Muchas se desplazaron inicialmente hacia la vereda Don Diego y luego se dispersaron en otros puntos de la Sierra, lo que ha dificultado el contacto con algunos núcleos familiares.
Además, Valero recordó que no es la primera vez que se presentan hechos similares en la región: “Ya ha ocurrido en otras zonas como Ciénaga y Aracataca. Hay registros de Medicina Legal y cobertura de medios en años anteriores. Es una situación sistemática que nos preocupa mucho”.
Mesa de No Violencia y Seguridad
Ante la gravedad de los hechos, la Alta Consejería para la Sierra Nevada y la Zona Rural del Distrito de Santa Marta, liderada por Sara Vives, informó que se instaló una Mesa de la No Violencia y una Mesa de Seguridad con participación de la Procuraduría, la Defensoría del Pueblo, la ONU y representantes de las comunidades.
“Presuntamente ingresaron a territorio de Santa Marta miembros de la comunidad Kogui provenientes de La Guajira, quienes habrían ejercido agresiones verbales y físicas. Estos hechos no son aislados, se vienen repitiendo y han generado desplazamiento de más de 10 familias indígenas”, indicó Vives.
Desde la mesa se reiteró el compromiso institucional de proteger los derechos humanos y colectivos, promover el diálogo intercultural y avanzar en acciones para restablecer la convivencia pacífica y el respeto por los territorios ancestrales.
Por su parte, las comunidades del Magdalena insistieron en su disposición al diálogo y a permanecer en su territorio de forma tranquila y armónica.
“La violencia nunca es un recurso válido. Siempre estamos dispuestos a dialogar. Pedimos al Ministerio del Interior y a la Defensoría del Pueblo que nos ayuden a restablecer los derechos de estas familias y a que puedan regresar a su territorio, donde tienen su raíz y su función de vida”, concluyó Hans Valero.
El caso continúa bajo investigación de la Fiscalía, mientras crece la preocupación por la repetición de estos hechos en uno de los territorios más sagrados y sensibles del país.