Sindicatos bloquean el Ministerio de Minas y anuncian gran movilización nacional

Este miércoles 18 de febrero amanece bloqueada la entrada al Ministerio de Minas y Energía.
Los sindicatos piden al Gobierno acciones claras ante las necesidades. Crédito: Diana Alvarado

La tensión en el sector agroindustrial del país alcanzó un punto crítico esta mañana. En una acción de hecho que ha paralizado la operatividad del sector público en el Centro Administrativo Nacional (CAN), sindicatos de los sectores cañero, panelero y de la palma se han tomado las instalaciones del Ministerio de Minas y Energía. A esta hora, la entrada principal del Ministerio se encuentra totalmente cerrada.

Los manifestantes han sido enfáticos al advertir que no permitirán el ingreso de ningún funcionario ni el desarrollo de actividades administrativas hasta que el Gobierno Nacional brinde garantías reales y soluciones concretas frente a la crisis que atraviesa la producción de biodiesel y etanol en Colombia.

Una industria al borde del colapso

La protesta es el preámbulo de una gran movilización nacional que traerá a Bogotá, la próxima semana, a miles de trabajadores provenientes del Valle del Cauca, Cauca y Risaralda.

Organizaciones como Sintrainagro, la CUT, la CTC y la CGT denuncian una situación insostenible: un sobreabastecimiento del 300% en los inventarios nacionales.

Según las cifras entregadas por los líderes sindicales, actualmente hay más de 54 millones de litros de etanol almacenados sin salida comercial.

Este estancamiento no es fortuito; los trabajadores señalan directamente al Gobierno por modificar la metodología para calcular el precio al productor, una medida que, aseguran, favorece las importaciones de etanol subsidiado desde Estados Unidos en detrimento de la industria local.

"Estamos viendo cómo la producción nacional es desplazada por importaciones más baratas mientras nuestras plantas se llenan de producto que nadie compra. Esto no es solo un problema técnico, es una amenaza directa contra 450 mil empleos formales", afirmó Johnson Torres Ortiz, directivo de Sintrainagro y la CUT.

El riesgo social y económico

El suroccidente del país, una región históricamente dependiente de la agroindustria de la caña, enfrenta un riesgo de desestabilización económica sin precedentes.

Los sindicatos argumentan que las dilaciones del Ministerio de Minas y Energía para atender sus propuestas técnicas han agravado la situación, afectando los ingresos laborales y la seguridad energética del país.

A pesar de las mesas de diálogo previas, los trabajadores aseguran que no han recibido respuestas satisfactorias. Por ello, la toma del Ministerio busca forzar una decisión inmediata que proteja el empleo y la soberanía productiva.

El sector panelero y de la palma también se han sumado a la causa, advirtiendo que la crisis del etanol es solo la punta del iceberg de una política energética que, a su juicio, está dando la espalda al campo colombiano.

¿Qué sigue?

Mientras el bloqueo en el CAN persiste, los preparativos para la llegada de las delegaciones regionales continúan. Se espera que en los próximos días la capital reciba a contingentes masivos de corteros de caña y trabajadores de plantas procesadoras, quienes aseguran que no levantarán sus jornadas de protesta hasta que se restablezca una fórmula de precios justa y se pongan límites a la importación desmedida.

La seguridad en el sector del CAN se mantiene reforzada, mientras la ciudadanía y los empleados públicos aguardan un pronunciamiento oficial por parte del ministro de Minas ante el cierre total de la entidad.