Ver llegar soldados heridos al dispensario marcó para siempre la vida de Laura María Espinosa, una joven de 24 años, oriunda de Circasia, Quindío.
Hasta hace poco era periodista civil y hoy es la oficial que lidera las Comunicaciones Estratégicas del Ejército Nacional en el departamento de Chocó, una de las zonas más complejas del país.
Laura, una destacada comunicadora social, decidió cambiar la comodidad de la vida civil para contar historias con el camuflado puesto, su segunda piel, según dice.
La historia de valentía de Laura María
La subteniente y comunicadora social, Laura María, representa a esos uniformados que deciden cambiar la comodidad de la vida civil por el rigor de la vida militar impulsada por la fe, la familia y la convicción de servir al país desde su profesión.
"Mi vida era la de cualquier periodista, muy comprometida. Hasta que entendí que mi oficio podía ir más allá", recuerda Espinosa.
Tras renunciar a la crónica en 2025, encontró abierta la convocatoria de oficiales administrativos.
Su ingreso al Ejército Nacional también fue una forma de cumplir un sueño de su padre, pues creció en el seno de una familia que siempre le inculcó los buenos valores.
"Mi papá siempre quiso ser militar. Tuvo dos hijas y hoy estoy aquí, representando ese anhelo que él llevó toda la vida".
La transición no fue fácil. De la vida civil al régimen militar, de las comodidades a la disciplina, de la observación externa al compromiso institucional.
Fue una transición brusca, pero también es lo que ha forjado el carácter y las ganas de estar frente a las comunicaciones e historias de una de las regiones más difíciles en cuestión de orden público para el país.
Un ataque que cambió su visión del Ejército en Chocó
El mayor impacto llegó en el departamento de Chocó. Allí conoció a los soldados que salen al área y regresan en condiciones distintas, el de la angustia en la sala de guerra, el de las decisiones que no dan espera.
"Vivir eso desde adentro lo cambia todo. Verlos llegar heridos fue un choque emocional. Estuvimos pendientes desde el ataque terrorista, hasta la extracción. No sabíamos qué iba a pasar, ni qué tan graves estaban. Ese momento me marcó", relató Laura, haciendo referencia al ataque con drones del ELN, en enero de este año, que dejó diez militares heridos.
En ese momento, la mujer acompañó a los militares al dispensario, habló con ellos y confirmó su decisión.
La subteniente nunca había vivido algo así, pero se dio cuenta de esa valentía y aumentaron sus ganas de comunicarle a la gente lo que hacen los soldados, cómo llegan y cómo siguen adelante defendiendo el país.
Actualmente, su mirada como periodista también es distinta.
"Aquí se cuentan las historias de una manera diferente, porque la comunidad necesita saber cuál es la verdadera labor del Ejército Nacional. Lo hago con más valor, con más sentido social", agregó Laura.
La subteniente Laura María resume estos últimos meses en que "todo pasa. La angustia, la adaptación, el miedo. Al final queda el deseo profundo de salir adelante y servir a los colombianos".