El Ejército Nacional ordenó el despliegue de 180 soldados en el Eje Cafetero, Chocó y Cali para apoyar las labores de búsqueda, rescate y atención a las comunidades más afectadas por el terremoto de 7,4 que sacudió a Colombia el 10 de agosto.
Los militares están distribuidos en cinco pelotones de 36 integrantes. Los uniformados viajaron desde bases militares de Bogotá y Tolemaida hacia las zonas priorizadas según los reportes de afectaciones y requerimientos de las autoridades locales.
Tres pelotones volaron al Eje Cafetero, uno a Chocó y otro a Cali. La Brigada de Prevención y Atención de Desastres del Comando de Ingenieros cuenta con binomios caninos, drones, cámaras térmicas, sensores, camillas y herramientas de remoción.
En Cali, la tercera ciudad más poblada del país, los soldados de la Tercera Brigada apoyan las labores de evacuación de afectados a zonas seguras mientras los organismos de socorro llevan a cabo las labores de verificación y rescate.
Las unidades extendidas en Chocó acompañaron al presidente Abelardo de la Espriella, en una breve visita, y a su ministro de Defensa, el general en retiro Jorge Mora, en la evaluación de daños y la coordinación de las gestiones del apoyo a los damnificados.
En Pereira está el ministro del Interior, Rodrigo Lara. La Aviación Policial trasladó de Rionegro, Antioquia, a la capital de Risaralda a un equipo especializado de rescatistas que se integró a las labores de búsqueda, atención y apoyo humanitario.
La Defensa Civil, que ofrece atención psicológica gratuita para las víctimas junto a la Asociación Mundial de Psicología en Emergencias, activó cinco equipos de Búsqueda y Rescate Urbano (Usar), además de varias unidades de alojamiento y salud.
Procuraduría y autoridades activan medidas para atender la emergencia
Toda la fuerza pública trabaja junto al Ejecutivo en los puestos de mando unificados conformados a nivel nacional y local para atender la crisis. La Procuraduría General de la Nación llamó a las autoridades que son parte del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres a que adopten “las medidas necesarias” para los damnificados por el terremoto de 7,4 que tuvo epicentro en el occidente colombiano.
El Sistema está conformado por el presidente, que en este caso es Abelardo de la Espriella; el director de la Unidad para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), Javier Pava, quien sigue en el cargo desde la administración de Gustavo Petro; los gobernadores, y los alcaldes, cada uno en la jurisdicción correspondiente.
La Procuraduría les pidió a los componentes del Sistema que “desplieguen sus capacidades de manera inmediata”, y anunció que verificará “la oportuna respuesta de las autoridades frente a la atención de las personas afectadas por el sismo”.
Preliminarmente, el Ministerio Público reporta afectaciones en sus sedes en Chocó, Risaralda, Valle del Cauca, Caldas y Quindío, los cinco departamentos más impactados por el temblor.
El ente de control prepara un balance a nivel nacional para “identificar y priorizar las actuaciones preventivas más urgentes” y, así, “contribuir a garantizar una respuesta institucional oportuna frente a la emergencia”.
La Rama Judicial también manifestó su compañerismo. El Consejo Superior de la Judicatura, la entidad rectora del sector justicia, permanece en monitoreo para tomar medidas administrativas, como audiencias virtuales o trabajo remoto. La Corte Constitucional y la Comisión de Disciplina Judicial expresaron su apoyo.
El terremoto deja más de 100 muertos y graves daños en cinco departamentos
Por su parte, la defensora del pueblo, Iris Marín, le expresó su solidaridad a “las personas afectadas en varios departamentos” por el sismo en Chocó y sus réplicas. La Defensoría dispuso “su capacidad operativa” para apoyar “todo lo que sea necesario”.
La profundidad del terremoto fue de unos 103 kilómetros, de acuerdo con el Servicio Geológico Colombiano, que señala que países fronterizos como Venezuela, Ecuador y Panamá lo sintieron “ampliamente”. Dos réplicas de 2,8 y 4,8 causaron más estragos.
El sismo en San José de Palmar es el de mayor magnitud en Colombia en la última década. Autoridades nacionales reportan centenares de heridos, 1575 viviendas averiadas, 37 viviendas completamente destruidas, 61 edificios colapsados, dieciséis centros de salud averiados y seis aeropuertos perjudicados.
La cifra de muertes ha crecido durante el lunes hasta llegar a 132, hasta el momento de publicado el presente artículo. Pereira, sobre la cordillera de Los Andes, es la ciudad más afectada, con 55 fallecidos y cien desaparecidos. En Valle del Cauca, sin contar a Cali —su capital—, la Gobernación reporta al menos veintisiete fallecidos.
En Chocó, donde la tragedia empezó pasadas las siete y media de la mañana, el balance es de doce decesos y 84 personas lesionadas, mientras que en Cali la alcaldía de Alejandro Éder cifra en quince las muertes y en 380 las personas heridas.
El epicentro del terremoto fue una zona rural —en San José del Palmar—, pero la prensa y la comunidad han observado efectos en áreas urbanas con vasta población: Cali, Pereira, Armenia y Manizales suman tres millones y medio de habitantes.
El Gobierno declara desastre nacional mientras persisten los riesgos en las zonas afectadas
El presidente De la Espriella se pronunció. Convocó un puesto de mando unificado en Bogotá en la UNGRD, la entidad a la que le pidió “un reporte detallado de la situación y de las necesidades más urgentes”.
Posteriormente, el Gobierno declaró la situación de desastre nacional, una medida que permite mover recursos rápidamente para atender la crisis, y luego anunció un estado de emergencia que está pendiente de formalizarse con un decreto.
La capital colombiana, donde también se sintió el terremoto sin que causara daños sustanciales, envió cien rescatistas para “dirigirse a las ciudades que el Gobierno nacional priorice”, afirmó el alcalde Carlos Fernando Galán.
En Valle del Cauca, la vía entre Cali y Loboguerrero está completamente cerrada por cuenta de un deslizamiento de rocas, en el kilómetro 55. En Caldas, ocurre lo mismo entre Manizales y Fresno, en el kilómetro 36, en el sector de Cerro Bravo.
La cordillera de Los Andes es una zona de alta sismicidad. Colombia, como Turquía, es un país constantemente en alerta, porque confluyen las placas tectónicas Sudamericana, la de Nazca y la Caribe, lo que causa unos cincuenta mil sismos al mes.
Buena parte de los temblores es imperceptible. En contraste, los que suceden en la cordillera Occidental, como el de Popayán en 1983, pueden provocar más daños. El terremoto de hace 43 años dejó 1.500 personas heridas y dos centenares de muertes.
En Armenia, en 1999, a unos 294 kilómetros de la capital de Chocó, un terremoto mató a casi 1.200 personas. El Eje Cafetero, principalmente en Quindío y Risaralda, recuerda la devastación de entonces mientras la comunidad busca a sus víctimas.
Claves del tema, en cuatro preguntas:
¿Cuántos soldados desplegó el Ejército para atender la emergencia por el terremoto de 7,4 en Colombia?
El Ejército desplegó 180 soldados, distribuidos en cinco pelotones de 36 integrantes, para apoyar las labores de búsqueda, rescate y atención a las comunidades afectadas por el terremoto de 7,4. Tres unidades fueron enviadas al Eje Cafetero, una a Chocó y otra a Cali.
¿Con qué equipos cuentan los militares para las labores de rescate?
La Brigada de Prevención y Atención de Desastres del Comando de Ingenieros dispone de binomios caninos, drones, cámaras térmicas, sensores, camillas y herramientas de remoción. Los equipos fueron enviados desde bases militares de Bogotá y Tolemaida hacia las zonas priorizadas.
¿Qué otras autoridades apoyan la atención de las víctimas del sismo del 10 de agosto?
La Aviación Policial trasladó a Pereira un equipo especializado de rescatistas desde Rionegro, mientras la Defensa Civil activó cinco equipos de Búsqueda y Rescate Urbano, además de unidades de alojamiento y salud. La Procuraduría pidió a las autoridades desplegar sus capacidades de manera inmediata
¿Cuál es el balance de la emergencia tras el terremoto de 7,4 en Chocó?
Las autoridades reportan 132 muertos, 1.575 viviendas averiadas, 37 destruidas, 61 edificios colapsados, 16 centros de salud afectados y seis aeropuertos perjudicados. Pereira registra 55 fallecidos y cien desaparecidos; Chocó, 12 muertos y 84 lesionados, y Cali, 15 fallecidos y 380 heridos.