¿Viajar en Transmilenio se convirtió en un viacrucis? crecen denuncias por presencia de habitantes de calle y delincuentes

LA FM hizo un recorrido por varias estaciones y portales del sistema y evidenció las dificultades que enfrentan miles de usuarios todos los días.
El viacrucis de viajar en Transmilenio junto con los habitantes de calle Crédito: Composición LA FM

TransMilenio mueve diariamente a millones de pasajeros por Bogotá. Para la mayoría, representa una forma de desplazarse entre el trabajo, el estudio y sus hogares.

Sin embargo, dentro de algunos articulados y estaciones existe otra realidad que genera preocupación entre los usuarios: la presencia constante de habitantes de calle que utilizan el sistema para movilizarse, pedir dinero, e incluso dormir.

LA FM realizó un recorrido por varias estaciones de la zona centro-sur, especialmente sobre la troncal NQS, después de recibir denuncias ciudadanas relacionadas con las condiciones de convivencia y seguridad dentro de los buses.

Presencia de habitantes de calle

Durante el recorrido se evidenció la presencia de habitantes de calle en diferentes puntos del sistema. Usuarios consultados aseguraron que algunos duermen en las sillas, transportan elementos de reciclaje, llevan animales, dejan residuos y, en determinados casos, intimidan a pasajeros para pedir dinero.

“Es un poco incómodo ver a esas personas acá. Es una inseguridad para todos los pasajeros, además por la sobrecarga que ellos llevan. Uno no puede decir nada porque se siente agredido”, relató uno de los usuarios.

Otro pasajero aseguró que algunas personas llegan a intimidarlos cuando no reciben dinero.

“Uno necesita estar tranquilo. No me parece porque si uno no les da monedas lo intimidan. En algunas ocasiones han tratado de intimidarme”, señaló.

Un recorrido por las estaciones del centro de Bogotá

El recorrido comenzó en Ricaurte y continuó hacia el sur por la carrera 30. En estaciones como Comuneros, Tygua-San José y Guatoque-Veraguas, el equipo de LA FM encontró a varios habitantes de calle que ingresaban a los buses.

En ese sentido, algunos usuarios consultados aseguraron que esta situación se ha vuelto frecuente durante los últimos meses.

Uno de los puntos que concentra varias problemáticas es Bicentenario, donde a la presencia de habitantes de calle se suma la actividad de vendedores informales.

En este sector también se escucharon testimonios de habitantes de calle, que explicaron por qué permanecen dentro del sistema.

“Yo me gano el pan todos en TransMilenio desde hace 10 años”, manifestó uno de ellos al referirse a su actividad dentro del transporte público.

Las denuncias también se extienden a San Bernardo, la avenida Jiménez, San Facón y Tygua-San José, donde usuarios y líderes locales han advertido sobre situaciones relacionadas con delincuencia y consumo de drogas.

“Viven dentro del sistema”: las denuncias de líderes de Los Mártires

La problemática trasciende los buses y también es visible en los alrededores de las estaciones. José Casadiegos, presidente de la Junta Administradora Local de Los Mártires, aseguró que algunos habitantes de calle ya no utilizan TransMilenio únicamente como medio de transporte.

“Ya los habitantes de calle no simplemente están utilizando el transporte para moverse, incluso con sus mercancías de reciclaje, sino que viven dentro del sistema, se drogan, duermen dentro de los articulados, hurtan en los articulados”, afirmó.

El dirigente señaló que la ubicación de Los Mártires, en el centro de Bogotá, hace que la localidad concentre diferentes problemáticas sociales y de seguridad de la ciudad.

Las autoridades reconocen el problema y refuerzan los controles

Frente a las denuncias, TransMilenio y la Policía aseguran que se han reforzado los operativos en las zonas donde se registra mayor presencia de habitantes de calle.

Natalia Tinjacá, directora de Seguridad de TransMilenio, explicó que uno de los comportamientos que también genera preocupación es la manipulación de las puertas de los buses por parte de algunos habitantes de calle, para descender cuando el vehículo todavía está en movimiento.

Entre tanto, el comandante de la Policía en la localidad de Los Mártires, Nilson Figueroa, explicó que diariamente se realizan procedimientos, especialmente en sectores como la calle 13, con controles dirigidos a prevenir delitos y retirar armas blancas u objetos que puedan representar un riesgo.

“Todos los días estamos haciendo operativos, especialmente sobre la calle 13 donde es constante el movimiento de ciudadanos y habitantes de calle”, indicó.

Más de 2.800 habitantes de calle han sido abordados este año

La respuesta institucional no se limita a los controles policiales. Según los datos entregados a este medio, 2.800 habitantes de calle han sido abordados durante este año y 405 de ellos aceptaron la oferta institucional del Distrito para acceder a programas sociales y hogares de paso.

De este grupo, 111 personas permanecen hospedadas en hogares de paso, mientras que otras 70 cuentan con un beneficio de pasajes gratuitos de TransMilenio, correspondiente a 22 pasajes mensuales.

Las cifras muestran que detrás de la problemática de seguridad existe también una situación social que las autoridades intentan atender mediante programas de inclusión y atención.

“Yo uso TransMilenio para dormir”: la otra versión

Durante el recorrido, LA FM también habló con habitantes de calle que utilizan el sistema y que dieron una explicación diferente sobre su presencia.

Para algunos de ellos, TransMilenio representa una de las pocas alternativas que tienen para desplazarse por una ciudad extensa y, en determinados casos, un lugar donde pueden resguardarse durante la noche.

“Los buses son muy rápidos, nos gritan, a veces nos cierran las puertas en la cara. En mis bolsos llevo mis cobijas, material a veces. Y si no, pues a dormir, porque yo uso el TransMilenio para dormir también”, relató uno de ellos.

La persona aseguró que el sistema es parte de su vida cotidiana y planteó una alternativa: “Necesitamos un TransMilenio en especial para los habitantes de calle”.

Su testimonio evidencia la otra dimensión del problema: para algunos usuarios, la presencia de estas personas genera temor e incomodidad; para quienes viven en la calle, el sistema representa movilidad, posibilidad de conseguir dinero y, en ocasiones, refugio.

El recorrido también dejó en evidencia que el problema no puede reducirse únicamente a la presencia de habitantes de calle.

Dentro y alrededor del sistema confluyen pasajeros, vendedores informales, personas que buscan refugio, autoridades y trabajadores, en espacios de alta circulación donde cualquier conflicto puede afectar la convivencia.

A esto se suman comportamientos que sí representan riesgos concretos como portar armas, consumir drogas, intimidar pasajeros, cometer hurtos o manipular las puertas de los buses.

Por eso, el desafío para las autoridades está en mantener la seguridad de los millones de usuarios sin perder de vista la situación social de las personas que utilizan TransMilenio como parte de su cotidianidad.

Recorridos ilegales

Durante el recorrido, LA FM también evidenció una situación particular. Las autoridades retiraron de uno de los articulados a un joven que había sido sorprendido viajando acostado sobre el techo del bus.

Al ser interrogado, el adolescente explicó que lo había hecho por “adrenalina” y para cambiar la experiencia del viaje.

El reto: seguridad y atención social

TransMilenio seguirá siendo uno de los principales espacios de movilidad de Bogotá. Millones de personas necesitan utilizarlo diariamente y esperan encontrar allí condiciones mínimas de seguridad y convivencia.

Al mismo tiempo, las cifras oficiales citadas muestran que cientos de habitantes de calle han aceptado la oferta institucional durante este año, aunque todavía son miles quienes permanecen en las calles de la ciudad.

De acuerdo con expertos, el desafío está en dos frentes: garantizar que los pasajeros puedan utilizar el sistema sin sentirse intimidados y, al mismo tiempo, ampliar las alternativas sociales para quienes han convertido los buses y estaciones en parte de su lugar de supervivencia.

Claves del tema, en cuatro preguntas:

¿Qué encontró LA FM durante un recorrido por TransMilenio?

LA FM evidenció la presencia frecuente de habitantes de calle dentro de buses y estaciones, especialmente en la zona centro-sur y la troncal NQS. Los usuarios señalaron que algunos duermen en los articulados, transportan elementos de reciclaje, llevan animales, dejan residuos y, en determinados casos, intimidan a pasajeros para pedir dinero.

¿En qué sectores se concentra la presencia de habitantes de calle?

Durante el recorrido se encontraron casos en Ricaurte, Comuneros, Tygua-San José, Guatoque-Veraguas y Bicentenario, además de sectores como San Bernardo, la avenida Jiménez y San Facón. Algunos habitantes de calle explicaron que utilizan TransMilenio para movilizarse, conseguir ingresos y, en algunos casos, dormir o resguardarse, debido a que el sistema hace parte de su cotidianidad.

¿Qué medidas se están tomando?

TransMilenio y la Policía aseguraron que reforzaron los operativos en las zonas con mayor presencia de habitantes de calle. Los controles buscan prevenir delitos y retirar armas u objetos que puedan representar un riesgo. TransMilenio también advirtió sobre la manipulación de las puertas de los buses por parte de algunas personas para descender cuando el vehículo aún está en movimiento.

¿Cuántos habitantes de calle han sido abordados este año?

Según las cifras entregadas a LA FM, 2.800 habitantes de calle han sido abordados durante este año. De ellos, 405 aceptaron la oferta institucional para acceder a programas sociales y hogares de paso. Actualmente, 111 permanecen hospedados en hogares de paso, mientras otras 70 personas cuentan con un beneficio de pasajes gratuitos de TransMilenio, correspondiente a 22 pasajes mensuales.