Un juez envió a la cárcel a Wilson Sarria por el intento de feminicidio de su expareja en Bogotá

Confesó su responsabilidad tras aceptar cargos ante el juez. El hijo de la víctima relató el brutal ataque.
Intento de Feminicidio Crédito: Colprensa

Una juez de control de garantías envió a prisión a Wilson Sarria Ruíz por su presunta responsabilidad en el brutal ataque que sufrió Vicky Liliana Vargas Méndez en su propio apartamento ubicado en el barrio la Estancia, en la localidad de Ciudad Bolívar en el sur de Bogotá, el pasado domingo 4 de enero.

El fiscal de la Unidad de Vida de la Seccional Bogotá a cargo del caso le imputó cargos a Sarria Ruíz por los delitos de feminicidio agravado en grado de tentativa, acceso carnal violento, transferencia no consentida de activos y hurto calificado.

Al ser interrogado por parte del juez Wilson Sarria aceptó los cargos imputados por parte de la Fiscalía y se ordenó su traslado inmediato a la cárcel.

En el curso de la investigación se conoció que la víctima soportó un ciclo de violencia reiterado por parte de Sarria Ruiz, durante los seis meses que duró la relación sentimental.

De acuerdo con las investigaciones este hombre ingresó al conjunto residencial y, haciéndose pasar como vigilante, persuadió a la víctima para que abriera la puerta de la vivienda e inmediatamente le propinó un golpe en la cara que la hizo caer al suelo.

Luego, se estableció que Wilson Sarria amenazó de muerte a Vicky Vargas, obligó a quitarse la ropa y abusó sexualmente, mientras la mantenía amarrada de manos con un cable.

“Las evidencias dan cuenta de que el señalado agresor aprovechó el estado de indefensión de la mujer para inspeccionar el inmueble y apoderarse de varios objetos de valor. Asimismo, ingresó de manera irregular al celular de su expareja y realizó transferencias por dos millones de pesos a su billetera virtual”, enfatizó el fiscal del caso.

El relato del brutal ataque

Según el testimonio entregado por Nicolás López a La FM los hechos ocurrieron un domingo mientras él se encontraba trabajando y su madre estaba sola en el apartamento. Indicó que Wilson Sarria ingresó al edificio luego de pagar al vigilante y hacerse pasar por personal de seguridad. “Cuando entró, comenzó una tortura de aproximadamente 40 minutos”, afirmó.

Relató que su madre fue golpeada, pateada y amarrada, y que el agresor le causó heridas con un cuchillo en el abdomen, la boca y las extremidades.

Nicolás explicó que su madre intentó refugiarse en el baño, pero la puerta fue forzada, y que también trató de escapar por una ventana sin lograrlo debido a que estaba atada. Añadió que, además de la agresión física, se presentaron hechos de abuso sexual y hurto. “Le exigió las claves bancarias bajo amenaza y se llevó dinero y el celular”, señaló. Indicó que, tras suplicar por su vida, el agresor huyó y fue retenido por vecinos y personal de seguridad antes de ser entregado a la Policía.

Una vez se produjo su captura, un fiscal de la Unidad de Reacción Inmediata de Ciudad Bolívar conoció el caso y dejó en libertad al agresor tras judicializarlo por lesiones personales en un proceso abreviado, ya que el Instituto Nacional de Medicina Legal determinó que las heridas que presentaba la víctima sólo le implicaban una incapacidad de 20 días, y no encontró rastro en su cuerpo de señales de tortura o violencia sexual y el propio testimonio de Vicky Vargas no había sido concluyente para un intento de feminicidio.

Sobre el vínculo previo, Nicolás afirmó que Wilson Sarria había sido vecino en el barrio El Perdomo y que mantuvo una relación de seis meses con su madre, terminada dos semanas antes del ataque. Al respecto, dijo existía una orden de alejamiento interpuesta el 12 de diciembre por amenazas previas y que esta fue incumplida. “Días antes nos amenazó de muerte a los dos”, dijo, y agregó que posteriormente conocieron antecedentes por hurto, estafa y posesión ilegal.