La vicerrectora de la Universidad Nacional sede Bogotá, Lorena Chaparro, se refirió a los recientes hechos registrados en el campus universitario tras la presencia de encapuchados y la ocurrencia de disturbios, durante una entrevista con La FM en la que explicó la situación interna, las medidas adoptadas por la institución y el panorama de seguridad dentro del campus y sus alrededores.
Presencia de encapuchados y afectaciones a la convivencia en la Universidad Nacional
La vicerrectora Lorena Chaparro afirmó que la institución atraviesa una situación de alteraciones recientes que han impactado la convivencia en el campus. Señaló que en las últimas semanas se han presentado eventos que han afectado el desarrollo normal de las actividades universitarias, especialmente por la presencia de grupos de encapuchados con materiales que, según indicó, podrían ser utilizados para la elaboración de artefactos.
Chaparro expresó que “llevamos dos semanas con situaciones que vienen afectando la convivencia en el campus” y explicó que estos hechos han generado tensiones con la comunidad universitaria. Añadió que la universidad no puede ser un escenario para la violencia, y reiteró que su función principal está enmarcada en la docencia, la investigación, la extensión y el trabajo con la sociedad.
La funcionaria indicó que durante los recientes hechos la comunidad universitaria tuvo una participación activa en el rechazo a las irrupciones dentro del campus. Señaló que se presentaron acciones colectivas para impedir la afectación de clases, instalaciones y espacios institucionales, y que la situación fue atendida con apoyo del equipo de emergencias.
De acuerdo con Chaparro, el manejo de la situación se realizó a través del diálogo y la intervención de distintos actores dentro del campus. Afirmó que en el proceso participaron grupos de la comunidad que asumieron roles de cuidado, lo que permitió evitar una escalada mayor de los hechos registrados.
La vicerrectora aseguró que las personas involucradas en los episodios son personas completamente externas a la institución. También señaló que la comunidad ha mostrado rechazo frente a las afectaciones a la dinámica académica y a los espacios universitarios, lo que ha motivado intervenciones institucionales para atender los casos reportados.
Seguridad en el campus y medidas institucionales frente a los hechos reportados
Chaparro explicó que la Universidad Nacional ha realizado denuncias ante las autoridades competentes y que el Ministerio de Educación tiene conocimiento de las situaciones registradas. Indicó que estos procedimientos hacen parte del seguimiento institucional frente a los hechos que afectan la convivencia universitaria.
La funcionaria señaló que la universidad ha mantenido mecanismos de monitoreo y atención a través de los comités de emergencia y la división de vigilancia. Indicó que estas acciones buscan prevenir situaciones que alteren el funcionamiento del campus y garantizar la continuidad de las actividades académicas.
En su intervención, Chaparro expresó preocupación por la relación de algunos hechos con situaciones previas que han tenido consecuencias en la comunidad universitaria. "La institución ha acompañado casos de estudiantes y profesores en contextos de afectación de seguridad y que estos antecedentes han sido objeto de seguimiento", señaló.
La vicerrectora explicó que el campus de la sede Bogotá cuenta con una extensión cercana al millón de metros cuadrados, lo que dificulta el control total de los accesos. Señaló que, aunque existen puntos de ingreso donde se solicita identificación, se han presentado situaciones de ingreso no autorizado mediante irrupciones en las entradas.
Chaparro indicó que el campus es de carácter abierto y que recibe a integrantes de la comunidad local, instituciones educativas y visitantes. Sin embargo, afirmó que el control total de acceso ha sido difícil de garantizar debido a las condiciones físicas del espacio y a la necesidad de fortalecer una cultura de cumplimiento de los mecanismos de ingreso.
Sobre la coordinación institucional, la vicerrectora señaló que la universidad articula acciones con la rectoría y con autoridades externas para el manejo de las situaciones. Indicó que en este momento se ha optado por el monitoreo con apoyo de entidades externas y por el fortalecimiento de las denuncias correspondientes ante los hechos reportados.
Chaparro advirtió que la situación ha generado alertas dentro de la comunidad universitaria y que se han presentado casos de amenazas a estudiantes, profesores y directivos. Señaló que algunos miembros de la institución cuentan con esquemas de seguridad y que el escenario actual requiere acompañamiento institucional para la atención de los riesgos identificados.
*Este contenido fue escrito y producido por una inteligencia artificial bajo supervisión y curaduría de un periodista de La FM