El presidente electo, Abelardo de la Espriella, recibió a otro visitante clave de cara al inicio de su administración el 7 de agosto: el procurador general, Gregorio Eljach. Se reunieron en Barranquilla, la ciudad en la que se refugió desde la semana previa a la primera vuelta de las elecciones presidenciales y que convirtió en su cuartel general durante la transición gubernamental.
De acuerdo con la oficina de prensa del próximo jefe de Estado, De la Espriella sostuvo que: “Colombia necesita instituciones fuertes, respetadas e independientes, capaces de ejercer sus funciones con autonomía, rigor y responsabilidad”.
La nueva administración prometió “una relación institucional, respetuosa y transparente con los órganos de control”.
Gregorio Eljach fue secretario del Senado por trece años. Construyó una relación sólida con la mayoría de congresistas que terminaron escogiéndolo como jefe del Ministerio Público luego de que el presidente saliente, Gustavo Petro, lo ternara.
Entre las funciones del procurador general, están, por ejemplo, emitir conceptos sobre las leyes que terminen demandadas ante la Corte Constitucional. Si una iniciativa del Ejecutivo es examinada en el alto tribunal, Eljach deberá pronunciarse.
Cuando el Senado escogió a Eljach, Petro reseñó que Colombia tiene “un camino que recorrer para cumplir las sentencias internacionales de DDHH”, refiriéndose a la sentencia de la Corte Interamericana que ratificó que a los funcionarios de elección popular solo los puede destituir un juez, no una entidad como la Procuraduría.
Los choques entre Petro y el procurador marcaron el ambiente político previo al encuentro
El Congreso y la Corte Constitucional adaptaron la decisión internacional con un nuevo código disciplinario que establece que a los servidores elegidos, como alcaldes, gobernadores o concejales, sí los puede sancionar la Procuraduría, pero que el Consejo de Estado revisa las decisiones automáticamente.
Las jornadas electorales de 2026 provocaron enfrentamientos entre el presidente en ejercicio y el procurador general.
En medio de su narrativa de fraude, que el Ministerio Público y la Registraduría desestimaron varias veces —y de la que Petro hasta ahora no ha presentado pruebas—, el mandatario tachó al exsecretario de ser “copartidario” del exregistrador Alexander Vega y contratar a Thomas Greg & Sons para coordinar la logística de los comicios.
Cinco meses atrás, el 23 de febrero, en un evento en Cartagena, Eljach arremetió contra el mandatario: “Con la honra de nosotros no va a jugar nadie, por presidente que sea ni porque fue el que me postuló a mí para la terna. Aquí tiene que respetar, y tiene que respetar las competencias del Ministerio Público”.
“No pude nadie arrogarse la posibilidad de ir jugando con la honra ajena por un Twitter, y quién sabe en qué estado mental estaría en ese momento”, agregó en su fuerte pronunciamiento. La FM le consultó sobre sus declaraciones y sobre el clima posterior con el Ejecutivo, y el provinciano tuvo un semblante terciador.
Según afirmó en la conversación La FM, no se refería a un reparo sobre la psique del jefe de Estado, sino a su ánimo. “El estado de ánimo de una persona influye mucho en qué diga”, expresó, y mostró empatía porque el presidente Petro podría “estar muy atribulado, angustiado, preocupado, o feliz o contento”.
De la Espriella empezará a redefinir el Estado desde agosto
“Mi pregunta era: por qué me dicen que estoy mintiendo. ¿Por qué, cómo estaba? Ese fue el sentido auténtico de lo que dije”, aclaró el funcionario, al tiempo que calificó su relación con el presidente Petro como una de “respeto, armonía” y “colaboración institucional”. “Nadie en Colombia me ha dicho que miento”, zanjó.
Por su parte, durante la campaña presidencial, Abelardo de la Espriella se calificó a sí mismo como un “hombre de leyes”. En su discurso como ganador, tras un cristal blindado que convirtió en uno de sus emblemas, insistió en la idea: “Soy un hombre formado en las leyes, respetuoso de la independencia de las ramas del poder”.
Como presidente, el colomboestadounidense podrá moldear varias parcelas del Estado entre agosto de 2026 y 2030. Apenas se posesione, conformará un gabinete con el penalista Iván Cancino como ministro de Justicia, que se encargará de la política criminal, la carcelaria y la de drogas, además de mover fichas en el Instituto Penitenciario y Carcelario (Inpec), que busca reformar.
En marzo de 2028, el mandatario presentará una terna de la que el pleno de la Corte Suprema de Justicia elegirá al sucesor o la sucesora de Luz Adriana Camargo en la Fiscalía General de la Nación. Camargo es jefa del ente acusador tras la primera terna exclusivamente femenina en la historia del mecanismo de selección.
Diez meses después, ternará ante el Senado a un candidato que competirá con el de la Corte Suprema y el Consejo de Estado para ser el próximo procurador general, sucediendo a Gregorio Eljach, que fue un triunfo que Petro se adjudicó. En 2029, además, ternará a alguien que reemplace a la magistrada Paola Meneses, hoy presidenta de la Corte Constitucional.
Todo ocurrirá mientras los altos tribunales siguen sus labores de análisis de normas que De la Espriella expida como cabeza del Ejecutivo. Como el Plan Nacional de Desarrollo, que se construye con el Congreso, o decretos reglamentarios, susceptibles de ser demandados, o cualquier reforma a la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP).
Claves del tema, en cuatro preguntas:
¿Por qué se reunieron Abelardo de la Espriella y el procurador Gregorio Eljach?
El presidente electo recibió al procurador general en Barranquilla para conversar sobre la independencia de las instituciones y la relación entre el próximo Gobierno y los órganos de control. Tras el encuentro, De la Espriella aseguró que su administración mantendrá una relación institucional, respetuosa y transparente con entidades como la Procuraduría.
¿Qué papel tendrá la Procuraduría durante el gobierno de De la Espriella?
El Ministerio Público seguirá ejerciendo funciones de control disciplinario y, además, deberá rendir conceptos ante la Corte Constitucional sobre las leyes que sean demandadas, incluidas las reformas que impulse el nuevo Ejecutivo. Su actuación será clave en la revisión de iniciativas del Gobierno en temas de justicia, paz y otras políticas públicas.
¿Cómo fue la relación entre Gregorio Eljach y Gustavo Petro antes de este encuentro?
Los meses previos estuvieron marcados por fuertes choques entre ambos, especialmente durante las elecciones presidenciales de 2026. Petro cuestionó públicamente al procurador en medio de sus denuncias de fraude, mientras que Eljach respondió defendiendo la autonomía del Ministerio Público y luego aseguró que, pese a las diferencias, mantuvo una relación de respeto y colaboración institucional con el mandatario.
¿Qué decisiones institucionales podrá tomar De la Espriella durante su mandato?
Además de conformar su gabinete desde el 7 de agosto, el presidente tendrá la facultad de ternar al próximo fiscal general, al sucesor de Gregorio Eljach en la Procuraduría y a un nuevo magistrado de la Corte Constitucional. Esas designaciones influirán en el funcionamiento de las principales instituciones de control y justicia durante los próximos años.