Abelardo De la Espriella reveló cómo serían las megacárceles si llega a ser presidente

Abelardo De la Espriella plantea 10 megacárceles sin señal y eliminar el INPEC para cortar la extorsión desde cárceles.

En medio de la cumbre ‘Las regiones proponen, los candidatos responden’, organizada por la Federación Nacional de Departamentos en la Universidad de La Sabana, el candidato presidencial Abelardo De la Espriella expuso una de sus principales apuestas en materia de seguridad: la construcción de megacárceles como eje para combatir la extorsión en Colombia.

Durante su intervención, en la que respondió preguntas de Juan Lozano, director de La FM, y de Andrés Mompotes Lemos, director de la Casa Editorial El Tiempo, el candidato sostuvo que el sistema penitenciario actual no cumple su función y, por el contrario, facilita la continuidad del delito desde los centros de reclusión.

Megacárceles para frenar la extorsión en Colombia

De la Espriella fue enfático en que la solución pasa por transformar de fondo el modelo carcelario. Según explicó, su propuesta contempla la construcción de 10 megacárceles ubicadas en zonas apartadas del país.

“En Colombia no hay cárceles, hay universidades del crimen”, afirmó, al señalar que las actuales condiciones permiten que estructuras delictivas sigan operando desde el interior de los centros penitenciarios.

Abelardo De la Espriella detalló que estas nuevas infraestructuras estarían diseñadas para aislar completamente a los reclusos de las redes criminales externas. “Diez megacárceles construidas por particulares mediante concesión en la mitad de la nada, donde no entre ni señal telefónica para evitar la extorsión”, explicó.

La ausencia de conectividad es, según su planteamiento, uno de los puntos clave para cortar el flujo de órdenes criminales que hoy se originan desde las cárceles.

Reforma al sistema penitenciario y eliminación del INPEC

Otro de los pilares de la propuesta es la transformación institucional del sistema carcelario. El candidato cuestionó directamente el papel del INPEC.

“El INPEC es una cueva de malhechores que permiten que las cárceles sean universidades del crimen”, aseguró, planteando la necesidad de eliminar la entidad en su forma actual.

En su reemplazo, propuso la creación de un nuevo cuerpo penitenciario. “El Estado saca al INPEC e incorpora un nuevo cuerpo de prisiones conformado por veteranos y reservistas adscrito al ejército”, indicó.

La intención, según explicó, es establecer un modelo con mayor disciplina, control y enfoque en seguridad, inspirado en experiencias internacionales.

Participación privada en la construcción de cárceles

El proyecto también incluye la participación del sector privado en la financiación y construcción de las megacárceles, mediante esquemas de concesión.

“Lo primero que haremos será buscar a los empresarios para que hagan esa inversión”, señaló el candidato, destacando que este modelo permitiría acelerar la implementación de la infraestructura sin depender exclusivamente de recursos públicos.

Esta estrategia, afirmó, busca responder con rapidez a la crisis carcelaria y al impacto de la extorsión en distintas regiones del país.

Seguridad como eje de su propuesta de gobierno

Las megacárceles hacen parte de un enfoque más amplio en materia de seguridad. Durante el evento, Abelardo De la Espriella reiteró que su política se basa en el uso de la fuerza del Estado para recuperar el control territorial.

“La paz no se negocia con los bandidos; la paz se impone con la fuerza de las armas y las leyes”, afirmó.

El candidato también vinculó el problema carcelario con fenómenos como el narcotráfico y la presencia de grupos armados, señalando que la falta de control en las prisiones contribuye a la expansión de estas estructuras.

En ese contexto, su propuesta de megacárceles apunta a cortar uno de los principales canales de operación criminal: la coordinación de delitos desde centros de reclusión.