El candidato presidencial Abelardo de la Espriella, que tuvo la votación más alta en la primera vuelta de las elecciones presidenciales, respondió a Iván Cepeda que lo emplazó a tener un debate político y público antes de la segunda vuelta que se llevará a cabo el próximo 21 de junio.
De la Espriella aceptó el desafío de Cepeda, siempre y cuando él y el presidente Gustavo Petro acepte los resultados obtenidos en las urnas este domingo 31 de mayo.
“¿Ahora sí, cobarde? Te escondiste mientras tu dueño hacía tu campaña, y fallaron. Primero, reconoce el resultado de las elecciones y vamos a debatir ya mismo. Esto no es con negociadores como los que acostumbras en tu acompañamiento a las FARC y demás bandidos; esto es de cara al pueblo y sin condiciones”, indicó.
Además, insistió que el presidente Gustavo Petro quiere robarse las elecciones. “Petro y tú tienen que dar la cara al pueblo, porque están ejecutando un plan para robarse las elecciones. Reconozcan el resultado; no sigan atizando un golpe”, sostuvo.
Dijo que las reglas para el debate deben ser fijadas por los medios de comunicación y no por los candidatos presidenciales que competirán en la segunda vuelta.
“Convoco a los medios de comunicación a que fijen fecha y hora para ese debate y a que exhorten a Petro y a Cepeda a reconocer el resultado de las urnas. No podemos normalizar lo que están pretendiendo hacer”, añadió.
De la Espriella propone fecha y hora
A renglón seguido, Abelardo de la Espriella propuso que el debate presidencial se realice en las instalaciones de la Revista Semana, el próximo martes 09 de junio, a las 7:00 de la noche.
“Lo único que tienes que hacer es aceptar el resultado de la democracia que, sin razón diferente a querer desconocerla, te has negado a aceptar”, dijo.
Además, le propone que lleve al debate a su fórmula vicepresidencial, Aida Quilcué. “José Manuel y yo los estaremos esperando en los estudios de Revista Semana”, añadió.
Dijo que los colombianos deben conocer las propuestas de quienes aspiran a gobernar los próximos cuatro años.
El País tiene que conocer quiénes son los que van a gobernar y a sus respectivos reemplazos, por si alguno llegase a faltar por motivos de salud o cualquier eventualidad del destino.