Abelardo apuesta por EE. UU.: lo que gana y lo que pierde Colombia frente a China

El país tiene relaciones económicas con las dos potencias más grandes del mundo, pero Estados Unidos plantea una alineación fiel de cada uno de los aliados.
La posición de Colombia para China y Estados Unidos. Crédito: AFP, Colprensa y www.magnific.com

Nate Morris es el político favorito de Donald Trump para representar a Estados Unidos en Colombia. De acuerdo con su testimonio ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado, Abelardo De la Espriella se comprometió a sacar a Colombia de la iniciativa de la Franja y la Ruta, conocida como la Ruta de la Seda, el proyecto de expansión económica de China.

Según comentó, "El presidente electo me ha hecho saber su compromiso de salirse del memorando de entendimiento. Creo que, obviamente, todas las naciones deben decidir si hacen negocios con nosotros o con China".

La FM consultó con Juan Falkonerth y con Héctor Galeano David, ambos analistas internacionales, sobre las consecuencias de que Colombia tome la decisión de aliarse directamente con Estados Unidos y reducir sus alianzas con el gigante asiático.

Ambos especialistas coindicen en que la decisión representa un reto para Colombia, aunque Galeano recuerda que Petro firmó un protocolo de compromiso. "Esto no es como algunos congresistas lo vieron, como un tratado", indica, mientras asegura que la firma planteaba el estudio de cómo Colombia podría participar en la franja de alianza.

Las consecuencias de que Colombia salga de la 'ruta de seda' China

Juan Falkonerth indica que las relaciones entre Colombia y Estados Unidos son tradicionalmente "fuertes", "salvo contadas excepciones como el gobierno de Gustavo Petro, el país ha mantenido fuertes lazos de cooperación, comercio e inversión con Estados Unidos, así como un diálogo político fluido". Añade que el país ha defendido valores occidentales y se ha consolidado como "uno de los socios más importantes de la región".

Para él, "resulta positivo" esto, dado que desde Washington se "ha brindado asistencia significativa en seguridad, tecnología y financiamiento".

Galeano indica que si Colombia se declina hacia Estados Unidos, "simplemente el protocolo se rompe y ya", refiriéndose al compromiso firmado por Petro, pero asegura que la decisión que tomaría De la Espriella "solo responde a los intereses de Washington y van en contravía de los intereses de Colombia". También señala que "no es conveniente distanciarse de la segunda economía del planeta".

Pero Falkonerth añade que la entrada de Colombia al Escudo de las Américas implica una observación geopolítica de países de la región con Trump, con el "objetivo es garantizar la seguridad del hemisferio, combatir el narcotráfico y el delito transnacional, e impedir la injerencia de potencias como Rusia o China".

Sobre la consolidación del comercio chino, Galeano apunta a que en América Latina está bien posicionado "con obras de infraestructura" y Falkonerth apunta a inversiones, préstamos y frentes como la presencia de tecnología en la región.

¿Qué gana Colombia y qué gana Estados Unidos?

Para Juan Falkonerth el país que Abelardo De la Espriella liderará entre 2026 y 2030 ganará la integración a grupos como el Escudo de las Américas, "y alinearse con intereses norteamericanos que en el pasado le reportaron beneficios concretos, como ser uno de los principales receptores de recursos de cooperación en seguridad".

Pero Galeano advierte que, con esta alineación, Colombia no gana tanto como sí Estados Unidos, que "está desesperado por el clarísimo liderazgo que China está teniendo y los puentes que está tejiendo en el mundo". Para el analista internacional, "es una sumisión absoluta e irrestricta por parte de Colombia". Añade que Colombia es un país ubicado estratégicamente y para él es evidente que "Estados Unidos viene por los recursos naturales, viene por la Amazonia", refiriéndose a los recursos naturales existentes en esta parte de la región.

Falkonerth considera que pueda acontecer algo similar a lo ocurrido con Panamá si Colombia no sigue en el planteamiento de salir del acuerdo, cuando Trump planteó intervenir el canal si el país vecino no suspendía sus acuerdos con China. Para él, se "restablecerían relaciones sólidas" si no existen presiones alineadas por afinidades políticas.

Galeano no es optimista al respecto, puesto que asegura que cumpliendo el deseo de Washington no hay garantía de que Trump reduzca aranceles, más aún cuando Trump ha "amenazado a América Latina, incluyendo a Brasil y México"; tampoco de que Colombia pueda cumplir sus intereses internos. Ejemplifica con la extracción de Nicolás Maduro de Venezuela y con la imposición de acciones que contrarían las políticas de Ecuador, que no permite acciones militares de países terceros en su territorio.

No obstante, Para Falkonerth con Estados Unidos, Colombia "recupera su principal mercado de exportaciones, una fuente significativa de inversión extranjera, cooperación en seguridad y antinarcóticos, y un acceso preferencial a financiamiento multilateral", que han representado beneficios en la historia para Colombia.

Ahora bien, el analista internacional indica que esto implica para Colombia menor autonomía en su política exterior.

¿China se ve debilitado si Colombia sale de la franja y la ruta?

Continuando con Falkonerth, asegura que China es el país de "principal origen de importaciones de bienes industriales, tecnología y productos a precios competitivos, así como un potencial de inversión en infraestructura, tecnología y diversificación de mercados a través de esquemas como la Ruta de la Seda", pero que el intercambio comercial no es equitativo, puesto que hay un déficit comercial "enorme"; el país exporta minerales y productos agropecuarios, principalmente, pero importa mucho.

Héctor Galeano David indica que China no se vería debilitado con esta decisión de Colombia, puesto que el gigante asiático "sigue su proceso pragmático, que consolida cada vez más países en la franja, posicionándose como un aliado estratégico a nivel mundial".

Por otra parte, Galeano considera que Estados Unidos "no va a frenar a China", pero que la asociación tampoco quebrará al país de las barras y las estrellas. Sin embargo señala que Washington necesita a América Latina para tener más recursos.