Abelardo de la Espriella pide al sector financiero bajar las tasas de interés para facilitar la reconstrucción

El mandatario reveló que las pérdidas se estiman en $30 billones en los departamentos de Chocó, Valle del Cauca, Risaralda, Quindío y Caldas.
Abelardo De la Espriella, presidente de Colombia. Crédito: Colprensa

El presidente Abelardo de la Espriella se dirigió este lunes al país para entregar un nuevo balance de la emergencia ocasionada por el terremoto y explicar las medidas que adoptará el Gobierno para atender a las comunidades afectadas y avanzar en la reconstrucción.

La alocución comenzó con un mensaje dirigido a las víctimas de la tragedia: “Encomiendo a Dios las almas de los cientos de compatriotas que han perdido la vida. La patria está de luto, pero también está de pie”, afirmó De la Espriella, antes de pedir un minuto de silencio y oración por las víctimas del terremoto.

Gobierno reporta 289 muertos y 143 desaparecidos

Durante su intervención, el presidente entregó el más reciente balance de la emergencia, con cifras tomadas del informe de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD).

Según el mandatario, el terremoto afectó a 450 municipios de 15 departamentos, lo que representa cerca de una tercera parte del territorio nacional. Hasta el momento, se reportaron 289 personas fallecidas, 4.187 heridas y 143 desaparecidas.

Además, más de 120.328 familias fueron registradas como afectadas por la emergencia. En cuanto a la infraestructura, el Gobierno reportó 26.945 viviendas destruidas y más de 127.557 averiadas.

También se registraron daños en 285 centros de salud y más de 2.838 establecimientos educativos, así como en vías, puentes e instalaciones necesarias para el funcionamiento de las comunidades.

Pérdidas económicas se acercan a $30 billones

El jefe de Estado también reveló una primera estimación sobre el impacto económico de la emergencia. Según explicó, una firma privada calculó pérdidas físicas directas cercanas a los $30 billones en Chocó, Valle del Cauca, Risaralda, Quindío y Caldas.

De ese monto, aproximadamente $24,5 billones corresponderían a daños en edificaciones y otros $5,5 billones a infraestructura.

“Ya existe una primera estimación técnica de la dimensión económica de todo este desastre. Una firma privada modeló pérdidas físicas directas en Chocó, Valle del Cauca, Risaralda, Quindío y Caldas, cercanas a los 30 billones de pesos”, explicó De la Espriella.

El mandatario aclaró que se trata de una cifra preliminar que podrá modificarse a medida que avance la caracterización de los daños en las regiones afectadas.

Subsidios de arrendamiento y programa de vivienda

Frente a las familias que perdieron sus viviendas, el Gobierno anunció subsidios de arrendamiento, alivios en servicios públicos y un programa de vivienda nueva y mejoramiento denominado “vivienda milagro”.

De la Espriella aseguró que se realizará un censo para caracterizar a las familias afectadas y establecer las soluciones que requiere cada caso.

“Las familias que perdieron sus viviendas no están abandonadas, no están solas”, señaló el mandatario al explicar las medidas de atención.

Como parte de la respuesta financiera, el presidente anunció además que el Ministerio de Hacienda activó el desembolso del primer tramo de un crédito del Banco Mundial por US$200 millones. Según explicó, estos recursos ya están disponibles para atender las necesidades más urgentes de las personas afectadas por el terremoto.

El mandatario también reiteró que decretará el estado de emergencia económica para enfrentar las consecuencias de la tragedia. Para la reconstrucción, anunció la creación de un fondo que tomará como referencia la experiencia del mecanismo utilizado después del terremoto del Eje Cafetero, con el objetivo de replicar sus aciertos y evitar los errores de ese proceso.

Llamado a los bancos y advertencia por corrupción

Durante la alocución, De la Espriella hizo un llamado al sector financiero para facilitar el acceso a recursos destinados a la recuperación de las viviendas.

“Invito al sector financiero a bajar sus tasas de interés para que las familias puedan reconstruir o adquirir un techo digno”, afirmó.

Finalmente, el presidente lanzó una advertencia frente al manejo de los recursos públicos destinados a atender la emergencia y la reconstrucción.

“No hay en mi gobierno tolerancia alguna con la corrupción. El que se atreva a tocar un peso de eso se las verá conmigo directamente. El que le meta la mano a la plata pública será castigado con severidad como corresponde. Les advierto, absténganse de hacerlo, no lo voy a permitir”, sostuvo.