En Medellín, el alcalde Federico Gutiérrez y la secretaria de Salud, Natalia López Delgado, recusaron al superintendente nacional de Salud, Daniel Quintero para que se aparte de cualquier decisión relacionada con el sistema de salud del Distrito, al considerar que existen factores que comprometen su imparcialidad.
La solicitud fue radicada ante la entidad y plantea que el funcionario no debería intervenir en actuaciones administrativas que involucren la red pública de Medellín.
Según el documento, uno de los puntos clave es el paso de Quintero por la Alcaldía entre 2020 y 2023, periodo en el que tuvo incidencia directa en el sistema de salud local.
Litigios en curso
La Alcaldía argumenta que actualmente existen procesos judiciales entre el Distrito y entidades del orden nacional, incluida la Superintendencia.
Entre ellos, se menciona una acción popular relacionada con el pago de deudas de las EPS a hospitales y clínicas, lo que ubicaría al superintendente en una posición de contraparte frente al Distrito.
Demandas y denuncias cruzadas
Otro de los argumentos es la existencia de demandas contra el nombramiento de Quintero como superintendente, presentadas ante el Consejo de Estado por la Alcaldía y entidades de la red pública.
Además, se señalan denuncias penales cruzadas entre el alcalde Federico Gutiérrez y el funcionario, así como investigaciones en curso ante organismos de control.
Solicitud de funcionario ad hoc
El Distrito también cuestiona las declaraciones públicas de Quintero sobre la situación de la salud en Medellín, al considerar que podrían anticipar juicios sobre temas bajo su vigilancia.
En ese contexto, la recusación solicita que, si no es aceptada, el caso sea remitido a la Procuraduría para que se designe un funcionario ad hoc que asuma las decisiones relacionadas con el sistema de salud en la ciudad.
La petición busca que las actuaciones se desarrollen con garantías de imparcialidad, mientras continúa la controversia entre la administración distrital y el superintendente.