En su primera entrevista tras ser designado como ministro de la Igualdad, Alfredo Acosta Zapata relató su trayectoria personal, explicó en La FM, cómo entiende su rol en el Gobierno y abordó las controversias sobre su pasado, el futuro del ministerio y su relación con las fuerzas militares, a partir de su experiencia como líder indígena y defensor de derechos.
Acosta Zapata afirmó que no esperaba el nombramiento y señaló que recibió la designación “con humildad y respeto”, agradeciendo al presidente y recordando a su madre. Al describirse, dijo ser hijo de una mujer viuda por la guerra y de un padre desaparecido en 1984, hecho que marcó su vida. “Soy hijo del movimiento indígena del Cauca y de Colombia”, expresó.
El ministro indicó que desde la desaparición de su padre decidió “defender los derechos” de las comunidades. Contó que ha sido sembrador, profesor indígena y bilingüe, y que ejerció labores educativas en zonas afectadas por el conflicto. Recordó episodios en los que tuvo que proteger a niños durante enfrentamientos armados y afirmó que su recorrido ha estado ligado a la defensa de la vida.
¿Cómo entiende Alfredo Acosta Zapata la igualdad desde el ministerio?
Sobre su función como ministro de la Igualdad, sostuvo que en Colombia existen desigualdades derivadas del conflicto armado y que el objetivo es garantizar los mismos derechos. “Que todos podamos tener educación, agua potable y paz”, señaló. Explicó que su visión parte de reconocer territorios abandonados y poblaciones indígenas, campesinas, afro y urbanas que requieren presencia del Estado.
Acosta Zapata afirmó que la igualdad es necesaria para la paz y que su experiencia personal en la guerra le permite comprender esa necesidad. “Defiendo la vida de todos”, dijo, al insistir en que el conflicto ha separado a los colombianos. Añadió que su mensaje es de unidad y que todos han sufrido la guerra “de una u otra manera”.
¿Qué respondió el ministro sobre los cuestionamientos y el futuro del ministerio?
Frente a los videos en los que aparece en enfrentamientos con la fuerza pública, explicó que ocurrieron en el cerro Berlín, un sitio sagrado, durante un ejercicio de jurisdicción indígena. Relató que habló con soldados y que luego hubo confrontación. “Me sentí muy triste”, afirmó, y dijo que pidió perdón por ese episodio, especialmente a la madre de un sargento afectado.
El ministro aseguró que respeta a las fuerzas militares y recordó acciones de coordinación con la Policía y el Ejército en rescates y emergencias. Señaló que la guerra generó esos hechos y que su propósito es la armonía. “Muchos soldados no tienen la culpa”, afirmó, al reiterar su disposición a pedir disculpas de manera directa.
Sobre la decisión de la Corte Constitucional que ordena el cierre del ministerio, indicó que se debe definir si la entidad continúa. Dijo que espera dialogar con el presidente Gustavo Petro y que existen opciones como reorganizar o trasladar funciones. “Eso hace parte del análisis”, señaló, al afirmar que su prioridad es evaluar cómo proceder.
Ante las críticas por su falta de experiencia en la administración pública, respondió que la experiencia “es relativa” y destacó su trayectoria organizativa y educativa. Aseguró que será evaluado por los resultados de su gestión y que trabajará con equipos técnicos. También afirmó que estará en los territorios y en Bogotá, con énfasis en acompañar comunidades afectadas por la violencia.
*Este contenido fue escrito y producido por una inteligencia artificial bajo supervisión y curaduría de un periodista de La FM.