“La paz no se logra arrodillando a las instituciones ante el crimen”: contundente mensaje del Gobernador de Antioquia

Durante la presentación del libro "Magnicidios", del exsenador José Obdulio Gaviria, el Gobernador de Antioquia, defendió la seguridad como prioridad del Estado.
Alertó que la medida podría revertir la reducción de homicidios en el Valle de Aburrá y fortalecer estructuras criminales. Crédito: Colprensa

La seguridad y la política de paz en Colombia fueron protagonistas durante el lanzamiento del libro Magnicidios, del exsenador José Obdulio Gaviria, realizado en el hotel San Fernando Plaza, en Medellín. Al encuentro también asistió el expresidente de la República Álvaro Uribe Vélez, en un espacio que reunió reflexiones sobre la historia política del país y los desafíos institucionales frente a la criminalidad.

Durante una de las intervenciones, el Gobernador de Antioquia Andrés Julián Rendón, dirigió un mensaje al expresidente y recordó que, durante su gobierno, la seguridad se convirtió en uno de los principales asuntos de la agenda nacional. En su exposición, defendió la necesidad de mantener la protección de los ciudadanos como una responsabilidad prioritaria del Estado colombiano.

Rendón Cardona sostuvo que, independientemente de la denominación que se utilice para definir la política de seguridad, esta debe cumplir tres propósitos fundamentales: proteger a la población, prevenir situaciones de riesgo y garantizar las libertades de los ciudadanos.

También insistió en que esta responsabilidad no puede recaer exclusivamente sobre los integrantes de la Fuerza Pública, sino que debe comprometer todas las instituciones del Estado.

La seguridad como prioridad para Colombia

Durante su intervención, el mandatario antioqueño reafirmó que la seguridad continúa siendo uno de los principales esfuerzos que debe orientar el Estado. Para respaldar su planteamiento, recordó que históricamente la protección de los ciudadanos ha sido considerada una condición esencial para el funcionamiento de la República.

En ese sentido, reiteró que las políticas de seguridad deben trascender las operaciones militares y policiales, pues también deben garantizar que las personas puedan desarrollar sus actividades cotidianas sin amenazas ni restricciones impuestas por estructuras ilegales. En el discurso también hizo referencia a la importancia de mantener este asunto dentro de las prioridades de la administración pública, incluso en escenarios de ajustes institucionales y presupuestales.

Cuestionamientos a las negociaciones con grupos criminales en el gobierno anterior

Uno de los momentos más enfáticos de la intervención estuvo relacionado con las estrategias de negociación con organizaciones armadas y estructuras criminales durante el anterior Gobierno. Rendón cuestionó lo que calificó como una práctica de contemporización con estos grupos y señaló que este tipo de actuaciones puede debilitar la autoridad de las instituciones y afectar la confianza de los ciudadanos.

En su planteamiento, hizo referencia a los acuerdos de La Habana y a las consecuencias que, según su interpretación, dejaron para el país. A partir de esa reflexión, defendió un enfoque en el que la búsqueda de la paz no implique renunciar a la aplicación de la justicia ni a la protección de las comunidades. “La paz no se logra arrodillando ni a la gente ni a las instituciones ante el crimen”, expresó durante sus declaraciones.

La afirmación sintetizó su cuestionamiento a los modelos de negociación que, desde su perspectiva y como en el pasado, pueden terminar favoreciendo a los actores armados cuando no existen garantías suficientes para las comunidades y mecanismos efectivos de cumplimiento.

Justicia y oportunidades sociales para construir paz

El discurso concluyó con un planteamiento sobre los componentes que deberían acompañar cualquier estrategia de pacificación en Colombia. De esta manera, señaló que la presencia institucional no puede limitarse a responder frente a los hechos violentos, sino que también debe traducirse en condiciones que permitan mejorar la calidad de vida de la población.

Este enfoque supone que las comunidades cuenten con garantías para ejercer sus derechos, acceder a oportunidades y desarrollar sus proyectos de vida sin presiones de estructuras ilegales.

A su vez, el lanzamiento del libro Magnicidios, también sirvió como escenario para poner sobre la mesa una discusión de fondo acerca de cómo respondía y cómo debe responder el Estado en la actualidad, frente a la criminalidad y cuál es el equilibrio entre las estrategias de negociación, la aplicación de la justicia y el fortalecimiento de la autoridad institucional.

Claves de la noticia:

¿Cuál fue el mensaje central del gobernador de Antioquia en materia de seguridad?

El mandatario señaló que la seguridad debe seguir siendo una prioridad del Estado colombiano y que su propósito no puede limitarse al uso de la fuerza pública, sino que debe garantizar la protección de las personas, prevenir riesgos y permitir el ejercicio de las libertades.

¿Qué cuestionamiento hizo el gobernador frente a los procesos de negociación con grupos criminales en el gobierno anterior?

Cuestionó lo que considera una actitud de permisividad frente a las organizaciones criminales y sostuvo que las instituciones no deben ceder ante quienes ejercen la violencia. En ese sentido, afirmó que la paz no se alcanza arrodillando a la ciudadanía ni a las instituciones ante el crimen.

¿Qué condiciones considera necesarias para alcanzar la paz en Colombia?

El gobernador planteó que la paz debe construirse sobre tres pilares: seguridad, justicia y oportunidades sociales. Según su intervención, estos elementos son fundamentales para proteger a la población y evitar que la violencia se imponga sobre las instituciones.