La canciller Rosa Villavicencio cuestionó el anuncio del presidente electo Abelardo de la Espriella de cerrar 14 embajadas de Colombia, al considerar que la decisión tendría un impacto negativo para el país.
En diálogo con La FM, la ministra sostuvo que el argumento de reducir los costos del servicio exterior no corresponde con la realidad, pues, según explicó, el costo de funcionamiento de esas sedes es bajo frente a los beneficios económicos, políticos y sociales que generan para Colombia.
“No, yo creo que eso se ha dicho muy apuradamente y sin pensarlo, porque deberían valorarse la balanza comercial de todos estos países con Colombia, y veríamos que, en definitiva, Colombia perdería mucho, porque esa balanza comercial, en general, es positiva con los países”, afirmó.
“Si hacen relación costo-beneficio salimos ganando”
Villavicencio puso como ejemplo el caso de Argelia, uno de los países incluidos dentro de las embajadas que el gobierno entrante ha planteado cerrar. Según explicó, las relaciones comerciales con ese país han crecido de manera importante durante los últimos años.
De acuerdo con la canciller, las exportaciones colombianas hacia Argelia pasaron de cerca de un millón de dólares a 34 millones de dólares entre 2023 y 2025. Agregó que, entre enero y abril de este año, ya alcanzaban los 20 millones de dólares.
“Ellos casi que solo consumen banano desde Colombia”, señaló la ministra, quien agregó que el costo de mantener esa embajada “no llega ni a un millón de dólares”, por lo que, en su concepto, “no significa ni el 1 %” frente al valor del intercambio comercial.
La funcionaria insistió en que, incluso si el análisis se limitara al aspecto económico, el balance seguiría siendo favorable para mantener abiertas las sedes diplomáticas.
“Si se hace la relación costo-beneficio, siempre saldremos ganando si solo se mirara desde el aspecto económico”, manifestó.
Impacto para los colombianos y la política exterior
Además del componente comercial, Villavicencio advirtió que cerrar embajadas afectaría la atención consular y reduciría la capacidad de Colombia para fortalecer sus relaciones diplomáticas.
La canciller recordó que en los países donde funcionan esas sedes residen ciudadanos colombianos que requieren servicios consulares y acompañamiento del Estado.
“Hay muchos de estos países en donde tenemos connacionales que atender. La necesidad es que la política exterior llegue a donde esté cualquier colombiano”, afirmó.
También sostuvo que la presencia diplomática es clave para consolidar alianzas internacionales y obtener respaldo en organismos multilaterales.
“¿Cómo le vas a pedir a un país que te apoye para estar en un organismo internacional si ni siquiera tienes sede en ese país?”, cuestionó.
En ese sentido, aseguró que la estrategia de diversificación de las relaciones internacionales permitió a Colombia obtener respaldo de numerosos países para ocupar espacios en organismos multilaterales y fortalecer su presencia en escenarios internacionales.