A pocas horas de “El Debate de la Gente”, el espacio organizado por la alianza entre Noticias RCN, La FM, El Tiempo y CityTV, los candidatos de la Gran Consulta por Colombia realizaron el ejercicio de proyectar cómo estaría conformado su eventual gabinete ministerial. Más allá de los nombres, el ejercicio dejó ver prioridades políticas, estilos de liderazgo y lecturas distintas sobre los desafíos del país en materia de seguridad, economía, salud y gobernabilidad.
Aunque se trató de un escenario hipotético y preliminar, el intercambio permitió identificar afinidades y coincidencias dentro de la coalición. En un contexto donde el electorado exige equipos sólidos y experiencia probada, los posibles gabinetes se convirtieron en una extensión del mensaje político que cada aspirante llevaría al debate, centrado en las preocupaciones ciudadanas.
Los gabinetes como reflejo del proyecto político
David Luna: confianza, experiencia y gestión técnica
David Luna planteó un gabinete enfocado en la recuperación de la confianza institucional y la conformación de equipos con experiencia comprobada. Para Defensa, propuso a Juan Carlos Pinzón, un nombre asociado a seguridad y relaciones internacionales. En Hacienda, apostó por Mauricio Cárdenas, reforzando un mensaje de ortodoxia económica y estabilidad fiscal.
Luna ubicó a Juan Manuel Galán como embajador en Estados Unidos o ministro del Interior, resaltando su perfil político y diplomático. La Vicepresidencia recaería en Paloma Valencia, mientras que Juan Daniel Oviedo asumiría como jefe de despacho, destacando su enfoque técnico y manejo de datos. En salud, mencionó a Aníbal Gaviria y, como “bonus”, a Diana Cárdenas, y planteó a Vicky Dávila en Interior para romper con viejas prácticas políticas.
Paloma Valencia: orden, resultados y “manos limpias”
Paloma Valencia defendió un equipo con énfasis en resultados, experiencia administrativa y discurso anticorrupción. Propuso a Enrique Peñalosa en Infraestructura, con foco en vías terciarias y espacio público, y a Aníbal Gaviria en Interior por su relación con las regiones.
En Hacienda, mantuvo a Mauricio Cárdenas, mientras que Juan Manuel Galán asumiría la Cancillería, con una visión de comercio exterior. Juan Carlos Pinzón sería embajador en Estados Unidos y Paola Holguín ministra de Defensa. Valencia sorprendió al proponer a Juan Daniel Oviedo en Salud, con un enfoque tecnológico y de transparencia, y a Vicky Dávila en Comunicaciones o Comercio.
Aníbal Gaviria: equilibrios y enfoque territorial
Aníbal Gaviria fue enfático en que un gobierno real requeriría equilibrios regionales y de género. Su gabinete prioriza la gobernabilidad política y el enfoque técnico. En Interior, ubicó a David Luna, destacando su capacidad de diálogo; en Defensa, a Paloma Valencia, resaltando firmeza sin violencia.
Para Salud, propuso a Juan Daniel Oviedo, por su aproximación científica, y para Vivienda, a Enrique Peñalosa. En política exterior, dejó abierta la Cancillería o la Embajada en EE. UU. entre Mauricio Cárdenas y Juan Carlos Pinzón, mientras que Vicky Dávila asumiría Comunicaciones.
Enrique Peñalosa: gestión ejecutiva y perfiles fuertes
Peñalosa hizo una selección directa, bajo la premisa de que todos sus compañeros son aptos para gobernar. Su fórmula incluyó a Vicky Dávila como vicepresidenta, Mauricio Cárdenas en Hacienda y Paloma Valencia en Defensa. La Cancillería quedaría en manos de Juan Carlos Pinzón, y la Embajada en EE. UU. para David Luna. En Salud, propuso a Aníbal Gaviria, y como jefe de despacho a Juan Daniel Oviedo.
Juan Daniel Oviedo: profesionalismo y autonomía territorial
Oviedo planteó un gabinete con fuerte énfasis técnico y descentralización. Paloma Valencia sería vicepresidenta y Aníbal Gaviria asumiría Hacienda, con un enfoque territorial. En Defensa, ubicó a Vicky Dávila, destacando su carácter; David Luna estaría en Interior y Mauricio Cárdenas en Cancillería.
El equipo lo completarían Juan Manuel Galán como embajador en EE. UU., Enrique Peñalosa en Salud y Juan Carlos Pinzón como jefe de despacho. Como nota llamativa, propuso a Abelardo de la Espriella para la Embajada en El Salvador.
Este ejercicio, previo a El Debate de la Gente, anticipa que la discusión no solo girará en torno a propuestas, sino a la credibilidad de los equipos que cada candidato considera capaces de ejecutarlas.