Martha Carvajalino reiteró que estará al frente del Ministerio de Agricultura hasta el 8 de julio

La ministra estará en frente de la cartera hasta el próximo 8 de julio y luego asumirá un cargo en la Procuraduría.
Ministra de Agricultura se va del gobierno Petro antes del 7 de agosto Crédito: Colprensa

La ministra de Agricultura y Desarrollo Rural, Martha Carvajalino, anunció este miércoles 1 de julio su renuncia a la cartera ministerial. La funcionaria afirmó que se mantendrá al frente del cargo hasta el próximo 8 de julio y posteriormente retomará su cargo como procuradora delegada por carrera para asuntos agropecuarios en la Procuraduría General de la Nación.

Respecto a su decisión, señaló que retoma sus funciones en la entidad disciplinaria gracias a los méritos que la posicionaron en el cargo desde 2016. Igualmente, envió un mensaje de despedida y agradecimiento tras ejercer sus funciones en el Ministerio que hoy la despide.

"Hemos ejercido con rigor, transparencia y decisión de justicia el trabajo de la cartera del agro en Colombia. Convencida del mérito en el servicio público, decidí hace más de cinco años participar de la convocatoria de la rama judicial para elegir magistrados y jueces en la carrera judicial", señaló la ministra en su cuenta de X.

Cabe destacar que la saliente ministra llegó a la cartera de Agricultura, durante el gobierno de Gustavo Petro, en reemplazo de Jhenifer Mojica; en ese entonces Carvajalino se desempeñaba como viceministra de Desarrollo Rural.

Desafíos en la cartera agraria

La salida de Carvajalino ocurre en medio de importantes desafíos para el Ministerio de Agricultura, entre ellos productividad, acceso al crédito y sostenibilidad. Además, con la caída de la jurisdicción agraria ante el Congreso de la República.

Carvajalino destacó su transparencia en la entrega de tierras en todo el país, pese a los cuestionamientos de distintos sectores. "Esperaré, conforme a las reglas objetivas de nombramiento, la oportunidad para ello. He dedicado mi vida al servicio público del país; he trabajado más de 16 años por la justicia agraria. Los principios que me han guiado son indeclinables", dijo Carvajalino.

"Cerramos con la dignidad del deber cumplido y el más profundo agradecimiento al movimiento agrario, a todos los actores del sector agro en Colombia y a los servidores que hicieron de Colombia una potencia agroalimentaria en clave de justicia social", señaló la ministra.

¿Qué cifras defendió el Ministerio sobre la reforma agraria?

La ministra Carvajalino señaló que el proceso de formalización supera 1,2 millones de hectáreas ya registradas en las oficinas de instrumentos públicos. A esa cifra se suman 765.000 hectáreas que continúan adelantando los trámites de registro y otros procesos correspondientes a títulos expedidos en administraciones anteriores que, según explicó, permanecían pendientes de inscripción.

La ministra aclaró que la formalización no implica entregar nuevas tierras, sino reconocer jurídicamente la propiedad o la ocupación de quienes ya se encuentran en los predios. Según explicó, este procedimiento puede aplicarse tanto sobre bienes baldíos de la Nación como sobre predios privados cuando la ley así lo permite.

Carvajalino también diferenció ese proceso de la adquisición de tierras, mecanismo mediante el cual el Estado compra predios para incorporarlos al Fondo Nacional de Tierras y posteriormente redistribuirlos entre campesinos sin tierra o con tierra insuficiente.

En ese punto afirmó que durante el actual gobierno se han adquirido 233.000 hectáreas mediante compras a particulares, predios que ya hacen parte del patrimonio de la Nación. Añadió que existen otras 60.000 hectáreas cuyos negocios jurídicos continúan en proceso de perfeccionamiento, además de predios provenientes del Fondo para la Reparación de las Víctimas y de bienes administrados por la SAE que avanzan en distintas etapas de incorporación.

Según explicó, la suma de las diferentes fuentes de ingreso al Fondo Nacional de Tierras, incluidas las recuperaciones de baldíos indebidamente ocupados y otros procesos agrarios, permite disponer actualmente de 806.000 hectáreas destinadas a la política de redistribución de tierras.

La ministra insistió en que uno de los principales errores en el debate público consiste en presentar como equivalentes la compra y la entrega de tierras. A su juicio, ambos procesos corresponden a etapas distintas y deben contabilizarse por separado para reflejar con exactitud el avance de la reforma agraria.