Se oficializa la Casa de la Constitución para defender la institucionalidad del país en el próximo gobierno

Casa de la Constitución en Bogotá, con figuras clave, busca defender la 1991 ante tensiones electorales y amenazas, adelantando un debate público sobre reconciliar institucionalidad y votaciones.

Mientras el país apenas termina de procesar el supuesto retiro de una propuesta constituyente, las dudas sobre el reconocimiento de los resultados electorales y, más recientemente, las amenazas de que "se incendie el país" si no gana el candidato oficialista, este 18 de junio se abre oficialmente en Bogotá un espacio que promete dar de qué hablar.

Los Secretos de D'arcy Quinn revela que se trata de la Casa de la Constitución, una iniciativa liderada por el abogado Mauricio Pava y el ex viceministro Sergio Bueno, que busca reunir a distintos sectores alrededor de la defensa de la Constitución de 1991.

Le dicen a D'arcy Quinn que la invitación llegó a políticos, empresarios, periodistas, académicos y líderes de opinión de diferentes orillas ideológicas. La pregunta es si este lugar terminará convirtiéndose en un nuevo punto de encuentro y articulación de quienes consideran que las reglas de juego institucionales no deben modificarse por fuera de los cauces constitucionales.

Y es que la lista de invitados no es menor. Estarán, entre otros, el exconstituyente y exsenador Humberto de la Calle; la exministra de Justicia Gloria María Borrero; el director de la Fundación para el Estado de Derecho, Andrés Caro; el exsuperintendente de Industria y Comercio Pablo Felipe Robledo; el economista, expresidente de Fedesarrollo y exgerente del Banco de la República, Juan José Echavarría; y el exgobernador Didier Tavera.

También han manifestado su interés en asistir el procurador general Gregorio Eljach y el contralor general Carlos Hernán Rodríguez.

Pero esto no será simplemente una inauguración ni un acto social. Cuentan que habrá una declaración firme frente a las recientes amenazas de desconocer resultados electorales o de promover escenarios de confrontación institucional.

El mensaje que se busca enviar es claro: que el próximo 22 de junio Colombia continúe su vida democrática sin sobresaltos y que la Constitución de 1991 siga siendo la cancha en la que jueguen ganadores y perdedores.

Habrá que estar atentos, porque más allá de la apertura de una casa, lo que hoy podría estar naciendo es un nuevo escenario de defensa institucional en un momento particularmente sensible para el país.