El presidente Gustavo Petro responsabilizó a las disidencias de las FARC lideradas por alias “Iván Mordisco” del atentado con explosivos en la vía Panamericana, a la altura del municipio de Cajibío (Cauca), que dejó al menos siete muertos y más de 20 heridos.
El mandatario señaló como cabecilla en la zona a alias “Marlon”, quien está plenamente identificado por inteligencia, y aseguró que se trata de estructuras criminales que actúan contra la población civil.
“Los que atentaron y mataron a siete civiles e hirieron a más personas en Cajibío, muchos indígenas entre ellos, son terroristas, fascistas y narcotraficantes. Su jefe se llama alias Marlon, plenamente identificado por la inteligencia policial y militar”, afirmó en su cuenta de X.
"Quieren que la extrema derecha gobierne"
Según el jefe de Estado, estas estructuras no solo buscan controlar economías ilegales, sino incidir, usando la violencia, en las próximas elecciones presidenciales.
“Los frentes de alias Iván Mordisco en el Cauca son delincuentes criminales contra la humanidad y así deben ser tratados. Quieren que la extrema derecha, el fascismo, gobierne a Colombia porque saben que con ellos hacen sus negocios de cocaína y oro ilícito”, sostuvo el mandatario.
Patro ordena ofensiva
El presidente también ordenó una ofensiva integral contra este grupo armado, incluyendo acciones a nivel nacional e internacional para debilitar su estructura. En ese sentido, pidió reforzar tanto las operaciones militares como el seguimiento a sus finanzas.
“Quiero la máxima persecución mundial contra este grupo narcoterrorista. Quiero la UIAF encima de sus finanzas, quiero los mejores soldados para enfrentarlos, quiero que el pueblo caucano se libere de esta mafia, detritus de la violencia. Quiero firmar la acusación demorada sin razón, para denunciar con nombre propio a sus jefes ante la Corte Penal Internacional”, afirmó.
Crítica situación en el suroccidente del país
El atentado en la vía Panamericana se produjo en uno de los corredores más estratégicos del suroccidente, clave para la movilidad y el comercio entre el interior y el sur de Colombia.
La explosión afectó a civiles que transitaban por la zona, generando una nueva alerta sobre la seguridad en el Cauca, un departamento que en los últimos meses ha registrado un recrudecimiento de la violencia.
Este hecho se suma a otros ataques recientes atribuidos a las disidencias de las FARC en la región, en medio de disputas por el control territorial y de economías ilegales como el narcotráfico y la minería ilícita.
En las últimas horas se registraron otros dos atentados en el Valle del Cauca; el primero ocurrió en inmediaciones del batallón Pichincha, en Cali, donde estalló un bus con explosivos. Horas después fue atacada la base militar Agustín Codazzi en Palmira.