El Centro Democrático y Uribe van a jornada de reflexión

El Centro Democrático convocó una reunión extraordinaria para evaluar su rumbo político, fortalecer su identidad y definir estrategias de cara a 2027.

¿Habrá jornada de reflexión al interior del Centro Democrático?

Los Secretos de D'Arcy Quinn conocieron que el expresidente Álvaro Uribe pidió que toda la bancada del partido en el Congreso sea invitada a una reunión extraordinaria que se realizará este viernes 31 de julio, desde las 2:00 de la tarde, en el auditorio de San Fernando Plaza, en Medellín.

La convocatoria fue hecha por la Dirección Distrital del partido y tiene un propósito muy claro: analizar qué está pasando con el Centro Democrático después de las recientes elecciones y frente al crecimiento de nuevas fuerzas políticas que compiten por el mismo electorado.

A la reunión asistirán dirigentes de Antioquia, congresistas y las principales figuras de la colectividad. El director nacional, Gabriel Vallejo, estará a cargo de la apertura, mientras que el expresidente Uribe cerrará la jornada y presentará las conclusiones. La discusión tendrá tres ejes: la experiencia internacional de partidos similares al Centro Democrático, la situación doctrinaria y electoral de la colectividad en Colombia y el futuro político del partido en Medellín.

Pero detrás de la convocatoria hay una preocupación más profunda: cómo recuperar la iniciativa, preservar la identidad uribista y evitar que nuevas organizaciones políticas terminen quedándose con una parte importante de su base electoral. En pocas palabras, Uribe está llamando a su partido a una reflexión de fondo. No se trata solo de revisar lo ocurrido en las últimas semanas, sino de comenzar a reorganizar el Centro Democrático con la mirada puesta en las elecciones territoriales de 2027.

Uribe y el Centro Democrático: el poder que sigue marcando la política colombiana

Álvaro Uribe Vélez, nacido en 1952 en Medellín, es una de las figuras más influyentes y polarizantes de la política colombiana contemporánea. Abogado de formación y exalcalde de Medellín, llegó a la presidencia en 2002 tras una campaña centrada en la seguridad democrática. Durante sus dos mandatos (2002-2010), impulsó una política de mano dura contra las guerrillas de las FARC y el ELN, redujo notablemente los índices de secuestro y homicidio, y negoció el proceso de desmovilización de los grupos paramilitares. Su gestión generó un amplio respaldo popular entre sectores urbanos y rurales afectados por la violencia, pero también enfrentó acusaciones de vínculos con el paramilitarismo, espionaje ilegal y violaciones a los derechos humanos.

En 2013, Uribe fundó el Centro Democrático, un partido de derecha conservadora que se consolidó como la principal fuerza de oposición al gobierno de Juan Manuel Santos y, posteriormente, a las administraciones de izquierda.

El partido se define por la defensa de la seguridad, el rechazo a los acuerdos de paz con las FARC firmados en 2016, el apoyo a políticas económicas liberales y la promoción de valores tradicionales. Bajo el lema “Mano firme, corazón grande”, el Centro Democrático ha logrado posicionarse como referente del uribismo, atrayendo a sectores empresariales, militares retirados y votantes que priorizan el orden y la lucha contra el narcotráfico.

Aunque Uribe no ha vuelto a ocupar la presidencia, su influencia sigue siendo determinante en la política nacional. El partido ha impulsado candidaturas presidenciales (como las de Óscar Iván Zuluaga e Iván Duque) y mantiene una bancada activa en el Congreso. En los últimos años, el Centro Democrático ha enfrentado desafíos internos, investigaciones judiciales contra su líder y la competencia de nuevas fuerzas de derecha, pero continúa siendo un actor clave en el debate sobre seguridad, justicia y el futuro del proceso de paz en Colombia.