Paula Andrea Ramírez Barbosa es una abogada de la Universidad de Ibagué. Tiene una especialización, un máster y un doctorado en Derecho Penal. También es especialista en Ciencias Forenses y maestra en Estudios Político. Ha sido procuradora delegada en Asuntos Penales y asesora en la Fiscalía General de la Nación.
Emérita del Socorro Mora Insuasty, por su parte, es magistrada de la Sala Penal del Tribunal de Cali. Fue fiscal delegada ante jueces del circuito en Cartagena y juez de instrucción en Putumayo. Es abogada de la Universidad de Nariño, maestra en Ciencias Penales y Criminológicas y especialista en cuatro áreas del derecho.
Ambas pasarán a integrar la Sala Especial de Primera Instancia, el apéndice de la Corte Suprema de Justicia que juzga en un primer momento a congresistas —tras investigaciones de la Sala Especial de Instrucción—, ministros o exministros —o directores de altas entidades del Estado, como el Dapre—, generales y magistrados.
La Sala nació en 2018, como parte de una reforma constitucional en las causas penales contra aforados, quienes recibían una única sentencia en la Sala de Casación Penal. El exministro Andrés Felipe Arias fue clave, pues su caso tuvo que pasar por revisiones nacionales e internacionales para que no fuese de una sola instancia.
Desde entonces, la Sala de Primera ha recibido 522 expedientes, y ha emitido 161 sentencias y 143 preclusiones. Además, 181 procesos permanecen activos. Uno de ellos, el del magistrado Álvaro Hernán Prada, del Consejo Nacional Electoral, por presunta manipulación de testigos: el mismo caso por el que Álvaro Uribe fue absuelto.
El caso de Prada estaba en el despacho de Ariel Torres, cuyo período como togado terminó el 17 de julio. Ahora le corresponderá a Paula Ramírez. La Sala Plena de la Corte Suprema escogió a la docente Ramírez y a la magistrada Mora para integrar la Sala de Primera Instancia, reemplazando a Torres y a Jorge Emilio Caldas.
La Corte Suprema renueva con mujeres las salas que investigan y juzgan a altos funcionarios
La Sala echó a andar la primera rotación de su historia, precisamente, con la salida de Ariel Torres. Los magistrados de las altas cortes cumplen ciclos de ocho años. El período de Ariel Torres, a quien Paula Ramírez relevará, ya acabó, y el de Jorge Caldas, sucedido por Emérita Mora, culminará en octubre.
Así, el paraninfo que cambió la forma de juzgar a los aforados constitucionales, los funcionarios más poderosos de Colombia, estará integrada por tres mujeres. Ramírez y Mora se sumarán a la actual presidenta, Blanca Nélida Barreto. La administración de justicia será “más representativa e incluyente”, recalcó la Corte.
El camino de las juristas a las más altas esferas de la justicia empezó en marzo con dos convocatorias públicas que el Consejo Superior de la Judicatura abrió para siete cargos en la Sala de Instrucción y en la de Primera Instancia. La que hace las veces de fiscalía tiene cinco magistrados, una sola magistrada y riñas internas interminables.
En mayo de 2019 aún faltaban quince meses para que la Corte Suprema ordenara detener al expresidente Álvaro Uribe. La Sala de Instrucción, que funcionaba desde octubre de 2018, investigaba al exmandatario por manipulación de testigos.
Unánimemente, la Sala aprobó una recusación del senador Iván Cepeda, en ese momento víctima en el proceso, y apartó a la magistrada Cristina Lombana de la investigación, que encabezaba el magistrado César Reyes Medina.
La renovación coincide con viejas tensiones en la Sala de Instrucción
Desde entonces, la efigie de Lombana ha representado las más duras animosidades entre quienes procesan a congresistas. Actualmente, la justicia ordinaria absolvió al expresidente Uribe, Reyes investiga otros casos y Lombana es centro de discordias.
La Sala de Instrucción es diversa. Hay juristas como Marco Antonio Rueda, que gustan de la discreción; unos que tuvieron que alejarse de sus labores para defenderse de sus propios líos —Francisco Farfán, con casos engavetados en la Comisión de Acusación—, y otros que, entre señalamientos y disputas, no salen de lo mediático: Reyes y Lombana.
En 2024 Misael Rodríguez fue presidente del paraninfo. La Corte Suprema se jactó por el hito de que en sus cinco salas —sin contar la Plena o la de gobierno— todas las vicepresidentas eran mujeres. Cristina Lombana era vicepresidenta en la Sala de Instrucción.
La tradición en las altas cortes es que quien ocupa la vicepresidencia un año va a la presidencia el siguiente. Hilda González se convirtió en 2025 en presidenta de la Sala de Casación Civil; Clara López, de la Laboral; Myriam Ávila, de la Penal, y Blanca Barreto, de la Sala de Primera Instancia.
Pero la Sala de Instrucción no escogió a Cristina Lombana. Reeligió a César Reyes, presidente en 2023. Héctor Alarcón presidió en 2019 y 2020; Rodríguez lo hizo en 2021 y 2024; Marco Rueda, en 2022; Reyes, en 2023 y 2025, y Farfán, en 2026. Lombana no ha alcanzado la alta dignidad.
La llegada de Ramírez y Mora fortalece la representación femenina en la justicia
Y no la conseguirá. Aunque la magistrada Blanca Barreto logró incluso la reelección como presidenta de Primera Instancia en 2026, es la única magistrada en su sala, como también lo es Cristina Lombana en Instrucción.
La Judicatura pretendía superar la disparidad. El 8 de marzo —Día de la Mujer— la presidenta del Consejo Superior, Mary Lucero Novoa, abrió dos convocatorias: una para reemplazar a los magistrados Ariel Torres y Jorge Caldas en Primera Instancia, y otra para suceder a toda la magistratura de Instrucción, salvo a Misael Rodríguez.
Entre el 9 y el 20 de marzo estuvieron abiertas las postulaciones. Del 27 de marzo al 9 de abril el Consejo publicó en su página web los nombres de las personas inscritas para los puestos de Torres y Caldas, y del 7 al 13 de abril, los posibles cambios de la Sala de Instrucción.
Cada convocatoria tiene ocho etapas, terminando con la conformación de las listas de elegibles a partir del 11 de junio y del 26 de agosto. En cada fase, “el Consejo Superior de la Judicatura hará listas exclusivas de mujeres y listas mixtas, con el propósito de garantizar la paridad de género”, decía una comunicación oficial.
El 24 de junio, el Consejo —el órgano de gobierno de la Rama Judicial— conformó una lista de solo mujeres para sustituir a Ariel Torres y una mixta para la vacante que dejará Jorge Caldas. La Corte Suprema escuchó a cada candidatura en audiencias públicas y este miércoles, 23 de julio, se decantó por las juristas Ramírez y Mora.
Aunque las mujeres representan el 56,68% del poder judicial colombiano, su presencia disminuye a medida que se asciende en la estructura. La población femenina compone el 49,62% de los jueces municipales, el 47,55% de los de circuito, el 39,2% de los magistrados de tribunales y apenas el 28,05% de los magistrados de altas cortes.
Claves del tema, en cuatro preguntas:
¿Qué decidió la Corte Suprema sobre la Sala Especial de Primera Instancia?
La Sala Plena eligió a Paula Andrea Ramírez Barbosa y a Emérita del Socorro Mora Insuasty como nuevas magistradas de la Sala Especial de Primera Instancia, encargada de juzgar en primera instancia a congresistas, ministros, generales, magistrados y otros aforados constitucionales. Reemplazarán a Ariel Torres y Jorge Emilio Caldas en la primera renovación de esa corporación desde su creación en 2018.
¿Por qué las designaciones representan un cambio para la justicia colombiana?
Con la llegada de Ramírez y Mora, la Sala de Primera Instancia quedará integrada por tres mujeres, junto con su presidenta Blanca Nélida Barreto. La Corte destacó que la decisión fortalece una administración de justicia más representativa e incluyente, en un contexto en el que la participación femenina disminuye a medida que se asciende en la estructura judicial.
¿Qué casos relevantes asumirán las nuevas magistradas?
Paula Andrea Ramírez heredará, entre otros expedientes, el proceso contra el magistrado del Consejo Nacional Electoral Álvaro Hernán Prada por presunta manipulación de testigos. La Sala de Primera Instancia también conoce los juicios contra congresistas, altos funcionarios del Ejecutivo, generales y magistrados, luego de las investigaciones adelantadas por la Sala Especial de Instrucción.
¿Cómo se escogieron las nuevas magistradas de la Corte Suprema?
Las designaciones fueron el resultado de convocatorias públicas abiertas por el Consejo Superior de la Judicatura en marzo de 2026, con un mecanismo que incluyó listas exclusivas de mujeres y listas mixtas para promover la paridad de género. Tras audiencias públicas con las aspirantes, la Corte Suprema eligió a Paula Andrea Ramírez y a Emérita Mora para ocupar las vacantes.