Cuatro mujeres investigarán penalmente a los congresistas. La Corte Suprema de Justicia escogió a las juristas que, junto a un abogado más, serán parte de la Sala Especial de Instrucción durante ocho años, tras la primera rotación en la historia del organismo que hace las veces de fiscalía para aforados constitucionales.
Los periodos de Cristina Lombana, César Reyes, Francisco Farfán —el actual presidente de la Sala—, Marco Antonio Rueda y Héctor Alarcón terminarán en octubre y les darán paso a las nuevas togadas. Misael Rodríguez acabará su periodo en agosto de 2027. La Sala Plena de la Corte cerró un proceso de selección que tuvo a 450 aspirantes.
Andrea Bermúdez Sánchez, una especialista en Derechos Humanos y Ciencias Penales que trabaja en la Procuraduría General de la Nación desde 2007, es una de las elegidas. Tiene una maestría en Derecho Procesal Penal, y ha intervenido como procuradora tanto en la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) como en la justicia ordinaria.
Patricia del Socorro Hernández Zambrano es la siguiente en la lista. Tiene una especialización en Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario, además de una maestría en Criminología. Entró a la Fiscalía General de la Nación en 1992, como investigadora judicial, y escaló hasta convertirse, en 2025, en fiscal delegada ante la Corte Suprema.
Susana Quiroz Hernández, hasta que llegue su posesión en la Corte en octubre, es magistrada de la Sala Penal del Tribunal Superior de Bogotá. La penalista tolimense Adriana Cecilia Alarcón Gallego, por su parte, es fiscal delegada ante jueces de circuito. El hombre que completa la nómina de cinco es Javier Fernando Fonseca Alvarado.
La Corte Suprema define quiénes reemplazarán a los magistrados de la Sala de Instrucción
Detrás de la elección hubo un largo proceso. El Consejo Superior de la Judicatura abrió dos convocatorias públicas para siete cargos en dos organismos de la Corte Suprema de Justicia: la Sala Especial de Instrucción, que investiga penalmente a congresistas, y la Sala Especial de Primera Instancia.
Las salas nacieron con una reforma constitucional de 2018 para cumplir el principio de doble instancia y de doble conformidad, que dicen que todo procesado tiene derecho a apelar su condena. Las decisiones contra aforados antes eran de única instancia.
Tiempo después de la norma, se posesionaron ante el expresidente Iván Duque los primeros integrantes. La Sala de Instrucción tiene cinco magistrados, una sola magistrada, riñas internas y un período que terminará entre 2026 y 2027.
En mayo de 2019 aún faltaban quince meses para que la Corte Suprema ordenara detener al expresidente Álvaro Uribe. La Sala de Instrucción, que funcionaba desde octubre de 2018, investigaba al exmandatario por manipulación de testigos.
Unánimemente, la Sala aprobó una recusación del senador Iván Cepeda, en ese momento víctima en el proceso, y apartó a la magistrada Cristina Lombana de la investigación, que encabezaba el magistrado César Reyes Medina.
La salida de Lombana deja atrás un largo historial de disputas en la Sala de Instrucción
Desde entonces, la efigie de Lombana ha representado las más duras animosidades entre quienes procesan a legisladores. Actualmente, la justicia ordinaria absolvió al expresidente Uribe, Reyes investiga otros casos y Lombana es centro de discordias.
La Sala de Instrucción es diversa. Hay juristas como Marco Antonio Rueda, que gustan de la discreción; unos que tuvieron que alejarse de sus labores para defenderse de sus propios líos —Francisco Farfán—, y otros que, entre señalamientos y disputas, no salen de lo mediático: Reyes y Lombana.
En 2024 Misael Rodríguez fue presidente del paraninfo. La Corte Suprema se jactó por el hito de que en sus cinco salas —sin contar la Plena o la de gobierno— todas las vicepresidentas eran mujeres. Cristina Lombana era vicepresidenta en la Sala de Instrucción.
La tradición en las altas cortes es que quien ocupa la vicepresidencia un año va a la presidencia el siguiente. Hilda González se convirtió en 2025 en presidenta de la Sala Civil; Clara López, de la Laboral; Myriam Ávila, de la Penal, y Blanca Barreto, de la Sala de Primera Instancia.
Pero la Sala de Instrucción no escogió a Cristina Lombana. Reeligió a César Reyes, presidente en 2023. Héctor Alarcón presidió en 2019 y 2020; Rodríguez lo hizo en 2021 y 2024; Marco Rueda, en 2022; Reyes, en 2023 y 2025, y Farfán, en 2026. Lombana no ha alcanzado la alta dignidad.
Las nuevas elecciones buscan reducir la brecha de género en las altas cortes
Y no la conseguirá. Aunque la magistrada Blanca Nélida Barreto logró incluso la reelección como presidenta de Primera Instancia en 2026, es la única magistrada en su sala, como también lo es Cristina Lombana en Instrucción.
La Judicatura pretendía superar la disparidad. El 8 de marzo la presidenta del Consejo Superior, Mary Lucero Novoa, abrió dos convocatorias: una para reemplazar a los magistrados Ariel Torres y Jorge Caldas en la Sala de Primera Instancia, y otra, para suceder a toda la magistratura de Instrucción, salvo a Misael Rodríguez.
Todos los procesos incluyeron listas mixtas y otras exclusivamente femeninas de elegibles. La Defensoría del Pueblo celebró la decisión de construir nóminas de solo mujeres, una posibilidad que se contempla por primera vez en la historia de la rama judicial. El Ministerio Público la calificó como “un paso significativo hacia la garantía efectiva de la paridad de género en los más altos niveles de la administración de justicia”.
Aunque las mujeres representan el 56,68% de las personas empleadas en la rama, su presencia disminuye a medida que se asciende en la estructura del poder judicial: forman el 49,62 % de los jueces municipales, el 47,55% de los jueces del circuito, el 39,2% de los magistrados de tribunales y apenas el 28,05% de los magistrados de las altas cortes. La brecha “evidencia la persistencia de barreras estructurales”, explicó la Defensoría.
“En los próximos cinco años, el país enfrentará una coyuntura decisiva para la igualdad de género en la justicia”, sostuvo el ente de derechos humanos, porque se prevén al menos 38 elecciones judiciales. “Este proceso abre una oportunidad histórica para corregir el déficit de representación de las mujeres”, zanjó.
Así queda la Sala de Primera Instancia de la Corte Suprema con dos nuevas magistradas
La Sala de Primera Instancia estará integrada exclusivamente por mujeres hasta el 2028. Paula Andrea Ramírez Barbosa es una abogada de la Universidad de Ibagué. Tiene una especialización, un máster y un doctorado en Derecho Penal. También es especialista en Ciencias Forenses y maestra en Estudios Políticos. Ha sido procuradora delegada en Asuntos Penales y asesora en la Fiscalía General de la Nación.
Emérita del Socorro Mora Insuasty, por su parte, es magistrada de la Sala Penal del Tribunal de Cali. Fue fiscal delegada ante jueces del circuito en Cartagena y juez de instrucción en Putumayo. Es abogada de la Universidad de Nariño, maestra en Ciencias Penales y Criminológicas y especialista en cuatro áreas del derecho.
Ambas pasarán a integrar la Sala Especial de Primera Instancia, el apéndice de la Corte Suprema de Justicia que juzga en un primer momento a congresistas —tras investigaciones de la Sala Especial de Instrucción—, ministros o exministros —o directores de altas entidades del Estado, como el Dapre—, generales y magistrados.
Desde 2018, la Sala de Primera ha recibido 522 expedientes, y ha emitido 161 sentencias y 143 preclusiones. Además, 181 procesos permanecen activos. Uno de ellos, el del magistrado Álvaro Hernán Prada, del Consejo Nacional Electoral, por presunta manipulación de testigos: el mismo caso por el que Álvaro Uribe fue absuelto.
El caso de Prada estaba en el despacho de Ariel Torres, cuyo período como togado terminó el 17 de julio. Ahora le corresponderá a Paula Ramírez. La Sala Plena de la Corte Suprema escogió a la docente Ramírez y a la magistrada Mora para integrar la Sala de Primera Instancia, reemplazando a Torres y a Jorge Emilio Caldas.
Claves del tema, en cuatro preguntas:
¿Quiénes son las nuevas magistradas de la Sala Especial de Instrucción de la Corte Suprema?
Andrea Bermúdez Sánchez, Patricia del Socorro Hernández Zambrano, Susana Quiroz Hernández y Adriana Cecilia Alarcón Gallego fueron escogidas para integrar la Sala Especial de Instrucción junto con Javier Fernando Fonseca Alvarado. Las cuatro nuevas magistradas tienen experiencia en entidades como la Procuraduría, la Fiscalía, la JEP y tribunales superiores, y asumirán sus cargos en octubre, cuando terminen los periodos de Cristina Lombana, César Reyes, Francisco Farfán, Marco Antonio Rueda y Héctor Alarcón.
¿Qué función cumple la Sala Especial de Instrucción de la Corte Suprema de Justicia?
La Sala Especial de Instrucción es la encargada de investigar penalmente a los congresistas, que tienen fuero constitucional. Hace parte del sistema de doble instancia creado mediante la reforma constitucional de 2018, que separó las funciones de investigación y juzgamiento de los aforados. Sus magistrados pueden adelantar investigaciones y, cuando corresponda, los procesos pasan a la Sala Especial de Primera Instancia para su juzgamiento.
¿Por qué la renovación de la Sala de Instrucción es histórica?
La Corte Suprema realizó por primera vez una rotación de la Sala Especial de Instrucción, luego de un proceso que recibió 450 aspirantes. La renovación también aumenta la presencia femenina en una instancia que durante sus primeros años tuvo una sola magistrada. Las nuevas elecciones hacen parte de un proceso que incluyó listas mixtas y nóminas exclusivamente femeninas para varios cargos de la Corte Suprema.
¿Quiénes llegan a la Sala Especial de Primera Instancia de la Corte Suprema?
Paula Andrea Ramírez Barbosa y Emérita del Socorro Mora Insuasty fueron escogidas para reemplazar a Ariel Torres y Jorge Emilio Caldas en la Sala Especial de Primera Instancia. Ramírez es especialista, magíster y doctora en Derecho Penal y ha trabajado en la Procuraduría y la Fiscalía; Mora es magistrada de la Sala Penal del Tribunal de Cali y tiene formación en Ciencias Penales y Criminológicas. Esta sala juzga en primera instancia a congresistas y otros aforados.