De la confrontación al diálogo: La cronología de los hechos que condujeron al encuentro Petro - Trump

La crisis empezó en enero del 2025 cuando Petro desautorizó el aterrizaje de aviones militares de EE. UU. con deportados colombianos.
Donald Trump y Gustavo Petro. Crédito: Servicio Nacional de Salud de Estados Unidos/ AFP y Colprensa

La relación entre Colombia y Estados Unidos entró en una de sus etapas más tensas en los últimos años, tras una serie de decisiones políticas, cruces verbales y sanciones que escalaron progresivamente.

La crisis comenzó el 25 de enero de 2025, cuando el gobierno del presidente Gustavo Petro tomó la decisión de impedir el aterrizaje de dos aviones militares estadounidenses que transportaban ciudadanos colombianos deportados.

Según explicó en ese momento el Ejecutivo colombiano, la negativa obedecía a la falta de condiciones dignas para el retorno de los connacionales.

La decisión generó una reacción inmediata del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien amenazó con imponer altos aranceles a las exportaciones colombianas. Horas después, el impasse se superó gracias a gestiones diplomáticas del entonces canciller Luis Gilberto Murillo.

Petro habló de un golpe de Estado y relacionó a Marco Rubio

La segunda crisis estalló en julio de 2025. Desde Cali, el presidente Gustavo Petro relacionó al secretario de Estado Marco Rubio, con un supuesto “golpe de Estado”, lo que generó de inmediato la molestia de Estados Unidos que llamó a consultas a su encargado de negocios John McNamara.

Colombia, en un gesto de reciprocidad hizo lo mismo y llamó al embajador permanente en Washington, Daniel García - Peña.

Descertificación en la lucha contra las drogas

Semanas después, en septiembre 2025, la Casa Blanca dio un nuevo paso al descertificar a Colombia en la lucha contra las drogas, una medida que profundizó el deterioro de la relación bilateral y que fue interpretada por el Gobierno colombiano como una decisión política.

El presidente Petro cuestionó públicamente esa determinación durante su intervención ante la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU), en septiembre, desde Nueva York.

“Por eso hablo a ustedes como un presidente descertificado por el mismo presidente Trump, sin que él tuviera ningún derecho a hacerlo, ni humano, ni divino, ni racional”, afirmó.

El episodio del megáfono en Nueva York

Durante esa misma visita a Estados Unidos, Petro protagonizó uno de los momentos más controvertidos de la crisis. Con un megáfono en la mano, llamó públicamente a soldados estadounidenses a desobedecer órdenes militares de Trump.

“Desde aquí, desde Nueva York, le pido a todos los soldados del ejército de los Estados Unidos no apuntar contra la humanidad sus fusiles”, dijo el mandatario.

“Desobedezcan la orden de Trump, no obedezcan la orden contra la humanidad”, agregó.

Estas declaraciones se convirtieron en las últimas manifestaciones públicas del presidente colombiano en territorio estadounidense durante ese periodo.

Retiro de la visa y escalada verbal

Posteriormente, el gobierno de Estados Unidos retiró la visa al presidente Petro, una decisión sin precedentes en la relación bilateral que agravó la crisis diplomática.

Trump intensificó entonces sus ataques verbales contra el mandatario colombiano. En distintas declaraciones lo calificó como “el peor presidente que ha tenido Colombia” y “un lunático con muchos problemas, incluso problemas mentales”.

En otra ocasión aseguró que “tienen un líder pésimo, un tipo malo, un matón. Hacen cocaína en niveles que nunca habíamos visto antes”.

Petro respondió señalando que Trump “no habla de democracia ni de crisis climática” y que “solo amenaza y deja matar a decenas de miles”, en referencia a conflictos internacionales.

Amenazas y sanciones adicionales

A la descertificación y al retiro de la visa se sumaron otras decisiones desde Washington, como el retiro de recursos financieros destinados a Colombia y advertencias de mayor alcance.

A finales de 2025, Trump lanzó una amenaza directa. “Cualquier país que produzca drogas y las envíe a Estados Unidos puede convertirse en blanco de un ataque”, dijo

La respuesta de Petro fue inmediata: “A mí no me amenace, aquí lo espero, si quiere”.

Del enfrentamiento al diálogo

Pese al clima de confrontación, en enero de 2026 se produjo un giro. Una llamada telefónica entre ambos mandatarios abrió la puerta a un acercamiento diplomático. Petro reconoció que incluso cambió un discurso que tenía preparado.

“Hoy traía un discurso y tengo que dar otro. El primero era bastante duro”, admitió.

Trump también moderó su tono e invitó al presidente colombiano a la Casa Blanca. “Los colombianos son personas increíbles. Marco lo sabe mejor porque está casado con una colombiana”, dijo, en referencia al secretario de Estado, Marco Rubio.

La cronología queda, por ahora, abierta, a la espera del desenlace de la reunión entre Trump y Petro, un encuentro que podría marcar un punto de inflexión en la relación bilateral.