A poco más de un mes de la Gran Consulta por Colombia, los candidatos aprovecharon el escenario de ‘El Debate de la Gente’, organizado por La FM, RCN, El Tiempo y Citytv, para dirigirse directamente a un electorado fundamental: los indecisos. Según las cifras citadas por José Manuel Acevedo, al menos uno de cada cuatro ciudadanos aún no define su voto, un segmento determinante para inclinar la balanza en una contienda apretada y marcada por la polarización.
Lejos de limitarse a consignas, cada aspirante intentó construir un mensaje propio para conectar con ese votante escéptico, cansado del ruido político y urgido de soluciones concretas. Las intervenciones dejaron ver distintas estrategias: desde el llamado a superar la polarización hasta la reivindicación de la experiencia, la firmeza en seguridad, la lucha contra la corrupción, la defensa de la democracia o la renovación ética de la política.
Juan Daniel Oviedo: despolarizar para volver a escuchar
Juan Daniel Oviedo apeló a una narrativa de reconciliación y sensatez. Su mensaje se dirigió a quienes se sienten asfixiados por la confrontación entre petristas y antipetristas, una polarización que, según dijo, ha convertido la política en un ruido ensordecedor. Desde su experiencia personal, reivindicó la importancia de escuchar con voluntad e inteligencia, y planteó una política que no estigmatice ni excluya. Oviedo buscó conquistar al votante cansado de los extremos, proponiendo una mirada técnica, empática y orientada a resultados.
Mauricio Cárdenas: experiencia para gobernar en medio de la crisis
Mauricio Cárdenas centró su estrategia en la promesa de una “nueva forma de hacer política”, sustentada en la experiencia y la capacidad de gestión. Ante un país que atraviesa múltiples crisis, se presentó como un candidato capaz de ofrecer soluciones serias, sin gritos ni estridencias. Su llamado fue directo a quienes desconfían de la política tradicional, proponiendo un liderazgo sensato, firme frente a la inseguridad y sensible ante los problemas sociales.
Juan Carlos Pinzón: seguridad con sensibilidad social
Juan Carlos Pinzón combinó un discurso de mano dura contra la criminalidad con una narrativa social que busca conmover. Su relato sobre la precariedad regional apuntó a evidenciar las desigualdades estructurales del país. Con un “puño de hierro” contra el terrorismo y un “corazón grande” para proteger a los más vulnerables, Pinzón intentó convencer a los indecisos de que su propuesta equilibra autoridad y compasión, seguridad y justicia social.
Enrique Peñalosa: los hechos como argumento central
Enrique Peñalosa apeló a su trayectoria como gestor público para persuadir a los electores. Más que promesas, ofreció resultados verificables en infraestructura, movilidad, vivienda, educación y espacio público. Se definió como un constructor de igualdad, íntegro y sin señalamientos de corrupción. Su mensaje a los indecisos fue claro: no fijarse tanto en lo que los políticos dicen, sino en lo que han hecho.
Aníbal Gaviria: la defensa de la democracia y la moderación
Aníbal Gaviria puso el acento en la defensa de la democracia y en la necesidad de evitar los extremos ideológicos. Su llamado al voto fue, ante todo, una invitación a participar para proteger las libertades. Con la experiencia de haber gobernado Antioquia y Medellín, se presentó como un dirigente capaz de unir al país, privilegiando los hechos sobre las palabras.
Juan Manuel Galán: un gobierno que gobierne
Juan Manuel Galán enfocó su discurso en la igualdad de derechos, oportunidades y deberes, y en la urgencia de contar con un gobierno que gobierne. Alertó sobre los riesgos de caer en los extremos ideológicos, que, a su juicio, perpetúan el conflicto y el estancamiento. Para los indecisos, propuso un camino de avance pragmático, orientado a construir soluciones reales.
Vicky Dávila: la bandera de la oposición y el voto de opinión
Vicky Dávila apeló a su imagen de periodista crítica y opositora frontal al Gobierno. Su mensaje buscó conectar con el descontento ciudadano y con el voto de opinión, reivindicando su independencia de partidos y maquinarias. Se presentó como la voz valiente que denunció la corrupción y los abusos del poder, invitando a los indecisos a respaldar una alternativa distinta.
Paloma Valencia: orden, firmeza y liderazgo femenino
Paloma Valencia combinó la promesa de orden, seguridad y crecimiento económico con la bandera del liderazgo femenino. Al aspirar a convertirse en la primera mujer presidenta, apeló al simbolismo del cambio y a la necesidad de un carácter firme. Su mensaje a los indecisos se centró en la idea de que los problemas de Colombia tienen solución si se camina juntos.
David Luna: recuperar la confianza en la política
David Luna cerró el bloque con un llamado a dignificar la política y a reconstruir la confianza ciudadana. Desde su trayectoria de base comunitaria, propuso un liderazgo dialogante, capaz de proteger la diferencia y de inspirar a la sociedad. Su mensaje apuntó a un electorado desencantado, al que invitó a exigir resultados y coherencia ética.
En conjunto, el debate dejó claro que la disputa por los indecisos será decisiva. Cada candidato ofreció un relato distinto para captar su atención, reflejando no solo la diversidad de visiones, sino también la magnitud del desafío: convencer a un electorado que exige soluciones, confianza y un horizonte de estabilidad para el país.