¿Cómo va la organización de la visita del presidente Petro a Washington la primera semana de febrero?
Los Secretos Secretos de D'Arcy Quinn revelan que más o menos. Hay mucho nerviosismo en los ámbitos diplomáticos por las declaraciones de la canciller Rosa Villavicencio, quien no solo no tuvo nada que ver en que se consolidara esa llamada entre Trump y Petro, sino que, además, parece saber muy poco de cómo se organizan o qué se discute en esas visitas.
Las declaraciones de la canciller, en las que afirma que se va a discutir la salida de la OFAC o lista Clinton del presidente, de su familia y de miembros del Gobierno, no ayudan para nada; eso no solo no es cierto, sino que, además, es mal visto por el gobierno americano, que entiende el encuentro no como una reunión personal para tratar temas personales, sino como una reunión de Estado en la que se abordan asuntos que incumben a los dos países, como la lucha contra el narcotráfico, la migración ilegal, la posición frente a Venezuela y el régimen de Maduro, etc. Se espera que ese tipo de declaraciones, paradójicamente de la propia “canciller”, no tenga repercusiones en la reunión, que ya es bastante frágil.
De la guerra verbal al abrazo en la Casa Blanca: Petro y Trump sellan la tregua con una cumbre histórica
La reunión entre el presidente de Colombia, Gustavo Petro, y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aún no se ha realizado, pero está programada para la primera semana de febrero de 2026 en la Casa Blanca, Washington D.C.
Este encuentro surgió tras una sorpresiva llamada telefónica el 7 de enero de 2026, en la que ambos líderes conversaron durante cerca de una hora de manera cordial, pese a meses previos de fuertes tensiones, acusaciones mutuas y amenazas —incluyendo referencias de Trump a posibles acciones militares contra Colombia por temas de narcotráfico—.
La comunicación permitió desescalar la crisis y acordar el diálogo presencial, enfocado principalmente en la lucha antidrogas, la situación en Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro y otros temas bilaterales. Trump ha calificado la llamada como “un honor” y espera que la reunión sea beneficiosa para ambos países.