Wilmar Mejía fue declarado insubsistente como director de la Unidad de Información y Análisis Financiero, UIAF, entidad clave en la lucha contra el lavado de activos, la financiación del terrorismo y el rastreo de operaciones financieras sospechosas.
Su salida se produce en medio de cuestionamientos políticos y mediáticos por su permanencia en el cargo, así como por los señalamientos que lo han relacionado presuntamente con las disidencias de las Farc, en especial con alias ‘Calarcá’. Mejía ha negado cualquier vínculo con ese grupo armado y ha asegurado que no conoce personalmente a dicho cabecilla.
La explicación que dio antes de salir
Días antes de conocerse su salida, Mejía respondió a quienes cuestionaban por qué seguía al frente de la UIAF si ya había presentado su renuncia.
“Muchos se preguntan —hasta me insultan y amenazan— por qué sigo en el cargo de Director de la UIAF Colombia. Quiero responderles: mi renuncia fue presentada oportunamente. Mi deber y mi responsabilidad es no dejar una entidad tan sensible sin quien tome decisiones”, afirmó.
El funcionario sostuvo que su continuidad obedecía a la necesidad de garantizar un empalme ordenado y evitar que una entidad estratégica quedara sin dirección mientras se surtía el trámite para designar a su reemplazo.
Mejía explicó que la UIAF no tiene la misma naturaleza jurídica de la Dirección Nacional de Inteligencia, DNI, entidad que también dirigió en el pasado.
Según dijo, para designar a un director encargado en la UIAF se debe surtir un proceso formal similar al de un nombramiento en propiedad. Esto incluye la revisión de la hoja de vida, la verificación de requisitos, la emisión de un concepto y el envío del trámite al Ministerio de Hacienda para la proyección del decreto.
Posteriormente, el documento debe pasar a la Secretaría Jurídica de la Presidencia para su revisión y trámite.
El exfuncionario también señaló que, en algunos casos, el proceso puede tardar porque el candidato debe cumplir y aprobar un curso de alta gerencia, el cual debe programarse con antelación y superarse por módulos.
“Tengo claro que debo irme, pero mi responsabilidad hasta el último día es garantizar un empalme ordenado y responsable con quien asuma la Dirección General. Esa es la razón”, agregó.
Un nombramiento rodeado de críticas
El nombramiento de Wilmar Mejía en la UIAF fue oficializado en abril de 2026, luego de la salida de Jorge Lemus. Desde el comienzo, su llegada generó controversia por dos razones principales: su perfil profesional y las menciones en el caso conocido como ‘Calarcá’.
Mejía es licenciado en educación física, hecho que provocó cuestionamientos sobre su idoneidad para dirigir una entidad de alta complejidad técnica, encargada de analizar información financiera sensible y de producir insumos para investigaciones sobre economías ilegales.
La UIAF cumple un papel central en el seguimiento a operaciones sospechosas del sistema financiero y en la detección de posibles redes de lavado de activos, financiación del terrorismo y corrupción.
Caso 'Calarcá'
Otro de los puntos que marcó su paso por la entidad fueron las menciones en chats que estarían relacionados con alias ‘Calarcá’, señalado cabecilla de disidencias de las Farc.
Frente a esos señalamientos, Mejía ha insistido en que no tiene vínculos con ese grupo armado.
“Con ‘Calarcá’ no tuve ningún vínculo, no lo conozco de manera personal. Desde que comenzó este escándalo, hay contradicciones muy importantes en lo que tiene que ver con los procedimientos de la señora fiscal”, afirmó en su momento.
También aseguró que estaba dispuesto a entregar a las autoridades su pasaporte, computador y celular para que fueran revisados por la Fiscalía General de la Nación, si así se requería.
Hasta el momento, no se conoce una decisión judicial en su contra.
La UIAF es una de las entidades más sensibles del Estado colombiano. Su función principal es recibir, centralizar, analizar y transmitir información relacionada con posibles operaciones de lavado de activos, financiación del terrorismo y otros delitos asociados a economías ilegales.
Por esa razón, la dirección de la entidad suele estar bajo alta vigilancia política e institucional, pues maneja información reservada proveniente del sistema financiero y de otros sectores obligados a reportar operaciones sospechosas.
La salida de Mejía
Con la declaratoria de insubsistencia, el Gobierno pone fin al paso de Wilmar Mejía por la UIAF, una gestión que estuvo marcada por la polémica desde su nombramiento.
Su salida se da luego de varios días de presión y de explicaciones públicas sobre las razones por las cuales seguía en el cargo pese a haber presentado su renuncia.
Ahora, el foco estará puesto en quién asumirá la dirección de la entidad y en el proceso de empalme en una unidad considerada estratégica para la seguridad financiera del país.