El presidente Gustavo Petro anunció que las sedes de Drogas La Rebaja, que pasaron a ser propiedad del Estado tras un proceso de extinción de dominio, se convertirán en puntos de atención en salud y entrega de medicamentos en todo el país.
“Las farmacias de ‘Drogas la Rebaja’ pasaron a ser propiedad del Estado y muchos de sus puntos en todo el país pasarán a ser puestos de salud y entrega de medicamentos”, dijo el mandatario a través de su cuenta en X.
Una red que se integra al sistema de salud
El anuncio del jefe de Estado se da luego de que el Ministerio de Salud y Protección Social recibiera oficialmente la cadena de farmacias, que durante años estuvo bajo administración de la Dirección Nacional de Estupefacientes tras ser incautada en medio de procesos judiciales.
La entrega formal de esta red representa un paso clave dentro de la estrategia del Gobierno para fortalecer el modelo de atención primaria en salud, uno de los pilares de la reforma que impulsa la administración Petro.
De acuerdo con el Ejecutivo, la infraestructura existente de Drogas La Rebaja permitirá ampliar la cobertura en zonas donde el acceso a medicamentos y servicios básicos de salud sigue siendo limitado.
La idea es que estos puntos funcionen como centros cercanos a la ciudadanía, facilitando la dispensación de fármacos y la atención inicial.
De cadena comercial a activo público
Drogas La Rebaja cuenta con cientos de puntos distribuidos en diferentes regiones del país, lo que la convierte en una de las redes farmacéuticas con mayor presencia territorial.
Tras su paso definitivo al Estado, el Gobierno busca redefinir su uso, alejándola de su modelo estrictamente comercial.
En ese sentido, el Ministerio de Salud ha señalado que el objetivo es poner esta infraestructura al servicio del sistema público, especialmente en el marco de la transición hacia un modelo preventivo y comunitario.
Cabe mencionar que la cadena había sido objeto de procesos de extinción de dominio por su relación con actividades ilícitas en el pasado, y durante años su administración estuvo en manos del Estado.
El Gobierno ha insistido en que esta transformación permitirá mejorar la distribución de medicamentos, reducir intermediaciones y acercar los servicios a la población, en línea con las metas de equidad en el acceso al sistema.