Sin 50% de votos, no hay presidente: así opera la segunda vuelta en Colombia

El abogado constitucionalista Juan Manuel Charry explicó que la Constitución de 1991 modificó el sistema de elección presidencial, pasando de una mayoría simple a una mayoría absoluta o de doble vuelta.
El Gobierno nacional activará restricciones especiales, controles de seguridad y vigilancia reforzada durante las elecciones presidenciales del 31 de mayo en Colombia. Crédito: Colprensa

El abogado constitucionalista Juan Manuel Charry explicó en entrevista con La FM Fin de Semana por qué en Colombia existe el sistema de primera y segunda vuelta electoral y por qué el periodo presidencial es de cuatro años, según lo establecido en la Constitución de 1991.

¿Por qué hay primera y segunda vuelta en Colombia?

Charry señaló que la Constitución de 1991 modificó el sistema de elección presidencial, pasando de una mayoría simple a una mayoría absoluta o de doble vuelta. Explicó que esta decisión buscó “darle una mayor legitimidad al presidente de la República” y fortalecer el sistema democrático.

El constitucionalista indicó que en el modelo anterior un candidato podía ganar con porcentajes bajos debido a la división del voto. “El ganador puede obtener un porcentaje del 35, 32, 30%”, afirmó, lo que implicaba un respaldo limitado frente al total de electores.

Con la nueva regla, se exige que el candidato obtenga al menos “el 50% más un voto” para ganar en primera vuelta. De no lograrse, pasan a una segunda ronda los dos aspirantes con mayor votación.

Charry explicó que este mecanismo también genera efectos políticos adicionales. Según dijo, “los partidos minoritarios y los candidatos ciudadanos que hayan obtenido poca votación tienen juego electoral” en la segunda vuelta, lo que permite la construcción de acuerdos y coaliciones.

En ese sentido, sostuvo que el sistema permite que sectores con menor votación puedan influir en el resultado final mediante respaldos programáticos a uno de los dos finalistas.

Sobre el cálculo necesario para ganar en primera vuelta, precisó que se trata de una operación directa: “la operación matemática es 50% más un voto”. Añadió que, tomando como referencia el censo electoral, se requiere superar la mitad de los votos válidos para evitar una segunda ronda.

¿Por qué el periodo presidencial es de cuatro años?

En relación con la duración del periodo presidencial, Charry explicó que se trata de una discusión histórica dentro del constitucionalismo colombiano. Recordó que en el pasado existieron periodos más cortos, como en la Constitución de 1863.

Según indicó, ese modelo de dos años generó debilidad institucional. “Periodos cortos, gobiernos débiles”, afirmó, al explicar que esa experiencia llevó a replantear la duración del mandato presidencial.

Posteriormente, se discutieron alternativas como periodos de seis años, pero finalmente se consolidó el esquema de cuatro años, que ha permanecido durante gran parte del siglo XX y fue adoptado nuevamente en 1991.

Charry señaló que esta duración busca un equilibrio en el ejercicio del poder. “Es un presidente relativamente fuerte, no es débil, no es muy fuerte”, explicó, al referirse a la estabilidad institucional que ofrece este periodo.

También indicó que el modelo facilita la alternancia política, considerada un elemento central en los sistemas democráticos. En ese sentido, destacó que la prohibición de la reelección apunta a garantizar cambios periódicos en el poder.

Sobre este punto, explicó que la reelección ha tenido distintas etapas en el país. Recordó que inicialmente estaba prohibida, luego fue permitida mediante reforma constitucional y posteriormente eliminada nuevamente.

Se estableció nuevamente la prohibición”, afirmó, al señalar que la norma actual impide la reelección en cualquier modalidad, salvo que se realice una reforma a través de mecanismos especiales como una asamblea constituyente o un referendo.

Charry indicó que el diseño institucional colombiano responde a la necesidad de equilibrar legitimidad electoral, estabilidad política y renovación del poder, elementos que se reflejan tanto en el sistema de doble vuelta como en la duración del mandato presidencial.